“De casta le viene al galgo” y es que sin quererlo los más pequeños de la casa, son fiel reflejo de lo que viven día a día, es por ello que yo para las exigentes carreras de Aleix no me la juego e invierto en el mismo calzado que tan bien me va a mi.
Como en este caso no vamos a hacer un análisis técnico de unas zapatillas para niños, ya que las necesidades de ellos difieren mucho de las que nosotros mismos necesitamos para correr por montaña. Si que hago dos apuntes importantes la robustez (muy necesaria) y la calidad de los materiales.
Al igual que en todos los productos, Salomon pone en las zapatillas para los más pequeños un énfasis especial en el acabado final, centrándose únicamente en dos modelos las XA pro y las Speedcross Bungee K, estas últimas vienen con contragrip y unos prominentes tacos para terrenos blandos, aunque quede claro que al hablar de niños con un peso que no supera los 25 kilos el desgaste es anecdótico (Aleix anda a diario y de forma habitual con ellas), son zapatillas cómodas y robustas, ideales para los primeros paseos por la montaña o para la vida diaria, a los padres nos gusta lo mejor, y nos gusta que dure, a mi la inversión me sale a cuentas, ya que cada par de salomon son al menos cuatro pares de unas zapatillas normales, el con ellas está más contento, siempre que puede se las calza y echa a correr.
Viene con el típico sensifit que ayuda a que tenga un ajuste perfecto y un cordón bastante elástico.