Hoy día les contaré la historia de cómo conocí a Jose, Micaela y Rosa.
El dia anterior a conocerlos me habían avisado que por el día del orgullo gay se iba a realizar una intervención en la plaza “constitución” de la ciudad de Huancayo. Esta consistiría en que personas de la comunidad llevarian carteles con mensajes como :
“En el día del orgullo gay,¿me darías un abrazo?”
“Soy mujer trans, ¿me das un abrazo? “
“Soy lesbiana, ¿me darías un abrazo sin prejuicios?”
Cuando llegué al lugar acordado solo me recibió Jose.
Jose vestía un traje formal sport, una boina gris y lo primero que hizo fue darme un beso en la mejilla.
-“Hola bebita, que bueno que viniste temprano,ahora puedes escoger tu cartel antes que Rosa” - me dijo
Cuando le expliqué que yo no estaba segura de participar portando un cartel me dijo que no había problema.
José me llevó un momento a su salón para recoger dos mochilas que pronto descubriría su contenido.
Al regresar, donde nos encontramos por primera vez nos encontramos con Rosa, una mujer trans de 50 años que aparenta alrededor de mediados los 30. Ella me reconoció como una mujer tránsgenero y nos sonreímos al vernos.
Estuvimos un momento afuera y ellos comentaban lo bien que se me veía y lo delgada que era. Yo les expliqué que era debido al tratamiento hormonal y a que siempre he sido así.
Cuando entramos al salón de Rosita- así le dicen todos- , ella empezó a areglarse de inmediato junto con José. Quién abrió su primera mochila de la cuál salieron cajas de cosméticos .
Entonces empezó a ponerse el maquillaje.
Primero fue la base, luego observé como se pintaba las cejas,y se colocaba sombras de color verde y purpura en los parpados con puntitos de color plateado.
Yo lo observaba sorprendida porque no esperaba que él empezase a areglarse de ese modo. Después de un momento, le pregunté :
-”José, ¿tú eres transformista?
A lo que él me respondió : -”Sí”
-“¿Y cómo te llamo ahora?” -le pregunté.
-“Micaela” - me respondió.
Y desde ese momento José pasó a llamarse Micaela, a quién como yo tenía tiempo -ya que no sé areglarme mucho y no he probado mucho de eso todavía- ayudé colocando extensiones de cabello sobre la peluca que se pusó. Al final de la transformación Micaela abrió su otra mochila en la cual habian tacos grandes junto a su ropa femenina a lo que Rosa le dijo : -José! Cambiate adentro por favor!
Sin embargo, Micaela se siguió cambiando en el salón. A mí no me importó, pero no me pusé a mirarla .
En un momento, le pedí ayuda a Micaela para que me maquille un poco. En especial la zona del vello facial. A lo que ella accedió, me colocó polvo y color en las mejillas diciendóme al final :
-”Que natural que se te ve. “
Era verdad, se veía natural.
Después llegó J. quién accedió a llevarme solamente a mí en su moto con la condición de que portase la bandera LGTBQ+. Acepté. Recuerdo que en un momento J. aceleró y pude extender la bandera en el aire. Fue como si estuviesemos flotando, ya cuando él se detuvo en algunos semáforos yo la ponía alrededor de mi cuerpo.
Así, llegamos a la plaza constitución donde ya estaban otras mujeres organizadoras y empezamos la intervención. En algún momento, se acercaron periodistas y pude dar mi primera entrevista .
Lo primero que dije fue que “soy una mujer tránsgenero normal, me gusta la poesía, la música y los animales. Y que dada la casualidad de que me gustan las chicas, también soy lesbiana”
Después de que me preguntasen mi opinión acerca de la discriminación que sufrimos las personas en la comunidad, respondí : “En el caso de las personas tránsgenero, lo importante es que descubras quién eres, no importa cuánto te tome. Siempre encontrarás grupos de apoyo y personas que te ayudarán a comprenderte. Al final, lo importante es descubrir quién eres, todo lo demás se puede soportar si es que consigues descubrirlo a tiempo.”
Al final de la intervención nos tomaron esta foto en la que salimos las tres juntas, cerca a una pileta de la plaza constitución, ubicada en el centro de la ciudad de Huancayo.