La realidad y el mundo real es mucho más benevolente que el mundo mental.
El miedo no tenemos que verlo como un oponente sino como un compañero imprescindible para crecer, cuando una persona siente miedo es porque está tocando las barreras, los límites de su zona de confort. Esa es la llamada para estirarse, para crecer; toda la magia está fuera de la zona de confort.
"Cuando Yo tengo miedo, el miedo no me tiene a mi… Cuando tengo miedo tengo un nivel de atención ,alerta, eficiencia, que no lo tendría si para mí fuera algo banal; Ahí estaría despistado. Pero estoy atento, ahí el miedo no me tiene a mi porque no estoy en pánico."












