Una vez que alguien se despide, hay que seguir caminando y no mirar atrás. Porque lo que haces después de decir adiós es como un punto final. Puede ser un punto o un signo de interrogación.
Mi lema: elije el punto y no mires atrás. Ciérralo herméticamente, guárdalo y ahí quedará. Un momento entero, perfectamente embalado, completo.
Todo puede suceder








