No quería nuevamente llegar al punto de necesitarte y ponerme mal por cualquier cosa, pero aquí estoy de nuevo... ¿La diferencia? Es que ahora, aunque quiera locamente buscarte, ya no puedo.
Ya no puedo hablarte de cada cosa que me molesta, de cada cosa que me pone mal, que me cansan, ya no puedo hablarte de mis pensamientos.
A veces me pregunto ¿Por qué? ¿Por qué ya no puedo hacerlo?
Lo único que llego a concluir es que no quiero volver a lo mismo y causar tantos problemas por cada cosa de la que te hablaba.



















