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Terra arretada 💛
Triunfo, Pernambuco
Isaac del Toro, un joven de 21 años originario de Ensenada, Baja California, acaba de hacer historia. Viene de una familia humilde, de pedalear entre calles de tierra y sueños enormes.
En 2023, rompió récords al convertirse en el primer mexicano en ganar el Tour del Porvenir, una competencia considerada la versión Sub-23 del Tour de Francia.
Hoy, después de años de esfuerzo, sacrificios y kilómetros interminables, ha logrado lo que parecía imposible: convertirse en el líder absoluto del Giro de Italia, una de las competencias más duras del mundo.
¿Por qué le dieron el uniforme rosa al mexicano? ¿Y qué significa?
Ese uniforme rosa no es solo una prenda. Es símbolo de grandeza. En el Giro de Italia, el ciclista que lidera la clasificación general se gana el derecho de portar la maglia rosa —el jersey rosa— como señal de que es el mejor entre los mejores. Isaac la porta con orgullo tras ganar la etapa 17, compitiendo codo a codo con los gigantes del ciclismo europeo.
Este no es solo un triunfo deportivo. Es una victoria que rompe fronteras, que le dice al mundo que los mexicanos también pueden liderar en escenarios donde antes no figuraban. Y sobre todo, es un mensaje claro para todos los jóvenes que creen que su origen los limita: los sueños se conquistan con esfuerzo, no con privilegios.
En un país donde el futbol suele acaparar los reflectores, y que pocas veces da triunfos, el joven del toro nos recuerda la grandeza de los deportistas mexicanos que brillan en solitario. Como Raul Ramírez ganando Roland Garros en 1975, Lorena Ochoa levantando su primer Major en el Women’s British Open de 2007; como Márquez mandando a la lona a Pacquiao cuando parecía que todo estaba perdido; como Soraya Jiménez tocando el Olimpo en Sídney 2000 y abriendo la puerta para generaciones de mujeres mexicanas; o como Checo Pérez ganando la carrera más prestigiosa de la Fórmula 1.
De ese tamaño es lo conseguido por Isaac del Toro. Con Roma en el horizonte, México vuelve a soñar. Y pase lo que pase en el camino, el ‘Torito’ ya ha escrito su nombre con letras doradas en la memoria del deporte nacional.
Que cada sueño que tengas esta noche, te recuerde que ya estás caminando lo que un día solo imaginabas.
Y que cada despertar, sea el eco de una misión que no termina hasta que tu alma lo celebre en carne viva.
— I.J.
Sin haberlo visto todo
He estado reflexionando sobre las acciones que he tomado y las palabras que he pronunciado, sobre las metas que he alcanzado y las experiencias que deseo explorar. Este es un momento propicio para rememorar todo lo vivido. Así, cuando llegue el final, podré partir con la satisfacción de haber revisitado cada capítulo.
He estado reflexionando profundamente sobre las acciones que he tomado y las palabras que he pronunciado a lo largo de mi vida. Pienso en las decisiones que he hecho, tanto las acertadas como las erróneas, y en cómo han moldeado el curso de mi existencia. También medito sobre los sueños que he perseguido y los logros que he alcanzado, así como las metas y experiencias que aún deseo explorar.
Este es un momento propicio para sumergirme en mis recuerdos y revivir cada momento significativo que he experimentado. Quiero rememorar las alegrías y los triunfos, así como las dificultades y los desafíos que me han enseñado valiosas lecciones. Es una oportunidad para apreciar a las personas que han sido parte de mi vida, aquellas que me han apoyado y aquellas que me han desafiado a ser mejor.
Al dedicar tiempo a este ejercicio de reflexión, estoy construyendo un legado personal de recuerdos y aprendizajes. Así, cuando llegue el final de mi viaje, podré partir con la satisfacción de haber revisitado cada capítulo de mi vida una vez más. No moriré sin haber visto todo de nuevo, sin haber dado un último vistazo a las cosas que me han definido y a las experiencias que han dado forma a quien soy.
Este acto de recordar es una forma de honrar mi pasado y de asegurarme de que cada momento significativo ha sido apreciado y comprendido en su totalidad. Me permite cerrar ciclos, encontrar paz en lo vivido y preparar mi espíritu para lo que venga, sabiendo que he visto y valorado todo una vez más
Cambiemos nuestra forma de pensar por pensamientos de acuerdo a la palabra de Dios.