Me eduqué en un mundo análogo y secuencial y en dónde se valoraba la capacidad de guardar datos en la memoria, este texto pareciera ser hecho a mi medida; es del libro Aprender y Educar con las tecnologías del Siglo XXI .
El camino de mi formación docente ha transcurrido desde ese mundo análogo al digital y la experiencia en ese caminar, es la razón por la que he asumido la reponsabilidad de prepararme para desarrollar competencias del Siglo XXI en mis alumnos. Alumnos que viven en un mundo digital donde ahora el conocimiento no es piramidal sino distribuido.
El rol del docente ahora es el de tutor en los entornos virtuales de aprendizaje para lo que el docente también tiene que desarrollar competencias digitales . Desde mi experiencia el punto clave es la formación permanente para que de cierta manera se pueda anticipar los cambios que ya se concretan. Evidente es el reto que tiene la Educación de “preparar para oficios no existentes”, desarrollar habilidades de “aprender a aprender el conocimiento que se está gestando”.
Aspecto tan finos como son la creatividad y la innovación, temas tan bien estudiados por Sir Ken Robinson , necesarios a considerar en el diseño y acompañamiento en las actividades de los espacios de formación para los alumnos son un imperante en la propia formación del tutor.
Y finalmente: seguimos en formación















