# intervención 11: un amigo de oro. @lacupulaint
📁 𝐒𝐄𝐒𝐈𝐎𝐍 𝐂𝐎𝐍 𝐋𝐈𝐍𝐃𝐀 𝐖𝐀𝐋𝐋𝐀𝐂𝐄 / 𝐀𝐑𝐂𝐇𝐈𝐕𝐎 𝐃𝐄 𝐑𝐔𝐋𝐋𝐘 𝐕𝐈𝐄𝐈𝐑𝐀.
No está tan nerviosa como otras veces, como con la policía y el peligro respirándole en la nuca. Allí no siente que su pasado sea una amenaza, quizá la nueva consejera leyó su expediente y cree saber mucho, pero desde que puso pie en Alabaster ha sido muy cuidadosa en esconder las partes de su vida que no quiere que se sepan. Se siente a salvo en ese aspecto, tres meses y nadie expuso quien era cuando aún vivía en Rio de Janeiro. Esa persona ya no existe y aún así duda que la gente pueda entenderlo. Hay personas que dejó atrás que definitivamente no lo entienden.
Ahora solo debe concentrarse en ser sincera —aunque no demasiado— y en mostrarse natural y genuina, como lo es siempre.
Linda Wallace parece sacada directo de la televisión, el personaje principal de una película, de esos que no puedes dejar de observar e inevitablemente, confías, acompañándole con atención. Imagina que es normal, que es su trabajo lucir así. Muchas apariencias la han deslumbrado en Portland, otras impresionado. Habiendo nacido en un contexto muy distinto no importa que pase el tiempo, cada día algo nuevo le sorprende y sigue acostumbrándose.
Como si pudiera leerle la mente en ese momento, Linda hace la primera pregunta con un tono tranquilo, más no por eso poco firme:
𝟏. 𝐑𝐔𝐋𝐋𝐘, 𝐃𝐄𝐅𝐈𝐍𝐈𝐓𝐈𝐕𝐀𝐌𝐄𝐍𝐓𝐄 𝐄𝐑𝐄𝐒 𝐔𝐍 𝐂𝐀𝐒𝐎 𝐄𝐒𝐏𝐄𝐂𝐈𝐀𝐋 𝐄𝐍 𝐀𝐋𝐀𝐁𝐀𝐒𝐓𝐄𝐑, 𝐕𝐈𝐄𝐍𝐄𝐒 𝐃𝐄 𝐁𝐑𝐀𝐒𝐈𝐋, ¿𝐕𝐄𝐑𝐃𝐀𝐃?
“Sí, soy originaria de Rio de Janeiro y estoy orgullosa de mis raíces.” Permite que su espalda se apoye enteramente en el respaldo de la silla, se obliga a relajar sus músculos más hay algo en las palabras de Linda que llama su atención, que ronda su mente y no le permite estar cien por ciento tranquila. “¿A qué se refiere con que soy un caso especial en Alabaster? Hay muchos otros extranjeros aquí.” Puntualiza ya que ella misma los ha conocido y poco a poco comprende que nunca se refirió a ser una estudiante internacional, sino que otro detalle le llamó la atención. No es fácil quedarse quieta, respirar y no seguir pinchando con preguntas y más preguntas. Decide esperar paciente a que siga hablando y le responda, hay grandes posibilidades de que solo busque hacerle hablar de más.
𝟐. 𝐌𝐄 𝐑𝐄𝐅𝐈𝐄𝐑𝐎 𝐀 𝐐𝐔𝐄 𝐂𝐎𝐒𝐓𝐄𝐀𝐒𝐓𝐄 𝐓𝐔𝐒 𝐄𝐒𝐓𝐔𝐃𝐈𝐎𝐒 𝐒𝐈𝐍 𝐀𝐘𝐔𝐃𝐀, 𝐍𝐎 𝐄𝐍𝐂𝐎𝐍𝐓𝐑𝐄 𝐋𝐀 𝐅𝐈𝐑𝐌𝐀 𝐃𝐄 𝐓𝐔 𝐌𝐀𝐃𝐑𝐄, 𝐏𝐀𝐃𝐑𝐄 𝐎 𝐓𝐔𝐓𝐎𝐑 𝐄𝐍 𝐓𝐔 𝐄𝐗𝐏𝐄𝐃𝐈𝐄𝐍𝐓𝐄.
Esperable, si fuera un adulto también llamaría su atención. Tiene veinticuatro años, no es una niña y para su corta edad, vivió demasiado. “Es cierto, yo misma pagué mis estudios. Fue un desafío, pero trabajé duro y ahorré lo suficiente para mis matrículas y mis costos de vida.” Se limita a responder lo que se le preguntó, ni más, ni menos. Victimizarse no es algo que le agrade y apelar a la lástima sería un golpe bajo, Rully se considera mejor que eso. Relame sus labios, sabe que debe agregar algo más, algo sobre su familia, madre, padre… el tema es que uno es peor que el otro, que todo lo que hay para contar son tristezas, malos tragos, información que la hará ver sospechosa, tal vez hasta culpable. Toma una bocanada de aire, decide ir a lo simple, a decir la verdad pero sin los detalles morbosos que despertarían red flags en la mente de Linda. “Mi familia es un poco complicada. Mi padre es un drogadicto y mi madre lo echó de casa cuando era adolescente.” Evita mencionar lo mucho que partió su corazón que él ya no se comunique, no saber cómo está, si se encuentra vivo siquiera. Desapareció de su vida como si su adicción fuese más importante que su hija y lo detesta por eso. “Ella lucha con depresión y a menudo tiene dificultades para trabajar y mantenernos. Por eso, tuve que ser independiente y conseguir dinero suficiente para mis propios gastos.” Espera que aquella sinceridad desvíe el tema, que no pregunte por sus trabajos, por cómo consiguió billete tras billetes. Tendría que mentir y hacerlo muy bien. “Aunque a veces es difícil, trato de ser comprensiva y apoyarla en la medida de lo posible.” ¿Por eso no quiere volver a Brasil? Las cosas que hizo por ella, por ambas, tendrían que ser suficientes. Deuda está saldada, obligación no existe. Claro que expresarlo con tanta brutalidad le generaría una culpa inmensa, ni siquiera sabe si puede decirlo en voz alta, verdades viven tan solo en su mente.
𝟑. 𝐀𝐃𝐌𝐈𝐑𝐀𝐁𝐋𝐄 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐔𝐍𝐀 𝐂𝐇𝐈𝐂𝐀 𝐃𝐄 𝐓𝐔 𝐄𝐃𝐀𝐃. 𝐂𝐔𝐄𝐍𝐓𝐀𝐌𝐄 𝐒𝐎𝐁𝐑𝐄 𝐓𝐔 𝐀𝐃𝐀𝐏𝐓𝐀𝐂𝐈𝐎𝐍 𝐄𝐍 𝐀𝐋𝐀𝐁𝐀𝐒𝐓𝐄𝐑, ¿𝐂𝐎𝐌𝐎 𝐓𝐄 𝐒𝐈𝐄𝐍𝐓𝐄𝐒 𝐄𝐍 𝐄𝐒𝐓𝐄 𝐌𝐎𝐌𝐄𝐍𝐓𝐎? ¿𝐓𝐈𝐄𝐍𝐄𝐒 𝐀𝐏𝐎𝐘𝐎𝐒 𝐎 𝐀𝐌𝐈𝐆𝐎𝐒 𝐀𝐐𝐔𝐈?
“Sí, con el tiempo he conocido a muchas personas increíbles y he hecho amigos, me han ayudado a sentirme más conectada y parte de la comunidad universitaria.” Decirlo le hace pensar en lo mucho que extraña a Whitney, por ejemplo, con quien tuvo la dicha de pasar las vacaciones de invierno. Al no tener dinero suficiente para un pasaje a Brasil se quedó allí y ambas compartieron tiempo juntas. Ahora se fue y no es lo mismo sin ella, la extraña, sin embargo no considera que está sola. “Confío en ellos.” En Alabaster aprendió que existen formas sanas de querer, vínculos fuertes, quienes espera no la abandonen. Se permitió confiar y empezar esa “nueva vida” desde cero, dejando atrás las miles de inseguridades con las cuales creció y se crió. “Me siento bien, estoy emocionada de estar aprendiendo y de tener la oportunidad de desarrollar mis habilidades y conocimientos.” Asegura pues para eso vino a Estados Unidos, para un mejor futuro, uno más brillante, lejos de todo lo que alguna vez le hizo tanto mal.
𝟒. 𝐑𝐄𝐂𝐎𝐑𝐃𝐄𝐌𝐎𝐒 𝐋𝐀𝐒 𝐌𝐔𝐄𝐑𝐓𝐄𝐒 𝐃𝐄 𝐉𝐀𝐂𝐊, 𝐉𝐄𝐀𝐍 𝐘 𝐀𝐍𝐀𝐒𝐓𝐀𝐒𝐈𝐀, ¿𝐓𝐄 𝐀𝐅𝐄𝐂𝐓𝐀𝐑𝐎𝐍?
No esperaba el caos y las tragedias cuando pensó en cumplir sus sueños. Dinero está invertido en Alabaster e irse sería una decisión muy tonta. Destruiría todo lo que estuvo construyendo durante años, tendría que volver al punto cero. “Las muertes de Jack, Jean y Anastasia me impactaron mucho. No éramos cercanos pero las circunstancias y contexto alrededor de las mismas me preocupan.” Una chica de carne y hueso, empática como lo es ella, no puede simplemente desligarse porque no los conocía tan bien. Por el contrario, cuando se enfoca en lo sucedido siente que las manos se le ponen sudorosas y debe acomodarse en la silla, repentinamente incómoda.
𝟓. ¿𝐐𝐔𝐄 𝐄𝐒 𝐋𝐎 𝐐𝐔𝐄 𝐓𝐄 𝐏𝐑𝐄𝐎𝐂𝐔𝐏𝐀 𝐓𝐀𝐍𝐓𝐎?
“Que los asesinaran y que aún no tengamos respuestas sobre quién fue el responsable me causa mucha inquietud.” La idea de que esto pase en un lugar que debería ser seguro, le causa miedo y ansiedad. Vuelve a respirar, recuerda relajar los músculos. Soltura con la que comenzó, seguridad que creyó tener, va desmoronándose y cayendo por su propio peso. “Un psicópata anda suelto, cualquiera podría ser el siguiente, incluso alguien que quiero.” Mayor miedo sale a la luz, hasta el momento presenció cada situación horrible como una mera espectadora, nunca sufrió una pérdida que en verdad le llegue de cerca, que le desgarre el corazón. Si algo le sucediera a Clyde, a Aitana, a Casey, a Aine o cualquier otro de sus compañeros en Carnelian… seguramente le sería difícil de soportar, desde que tiene consciencia es muy emocional.
𝟔. 𝐄𝐒𝐓𝐎𝐘 𝐒𝐄𝐆𝐔𝐑𝐀 𝐐𝐔𝐄 𝐓𝐀𝐍𝐓𝐎 𝐋𝐀 𝐏𝐎𝐋𝐈𝐂𝐈𝐀 𝐂𝐎𝐌𝐎 𝐋𝐎𝐒 𝐃𝐈𝐑𝐄𝐂𝐓𝐈𝐕𝐎𝐒 𝐇𝐀𝐂𝐄𝐍 𝐒𝐔 𝐌𝐄𝐉𝐎𝐑 𝐄𝐒𝐅𝐔𝐄𝐑𝐙𝐎 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐓𝐄𝐑𝐌𝐈𝐍𝐀𝐑 𝐂𝐎𝐍 𝐄𝐒𝐓𝐀 𝐏𝐄𝐒𝐀𝐃𝐈𝐋𝐋𝐀. 𝐑𝐔𝐋𝐋𝐘, 𝐀𝐍𝐓𝐄𝐒 𝐃𝐄 𝐐𝐔𝐄 𝐓𝐄 𝐕𝐀𝐘𝐀𝐒, 𝐇𝐀𝐘 𝐀𝐋𝐆𝐎 𝐐𝐔𝐄 𝐌𝐄 𝐐𝐔𝐄𝐃𝐎 𝐄𝐍 𝐄𝐋 𝐓𝐈𝐍𝐓𝐄𝐑𝐎 𝐘 𝐌𝐄 𝐆𝐔𝐒𝐓𝐀𝐑𝐈𝐀 𝐏𝐑𝐄𝐆𝐔𝐍𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄. ¿𝐂𝐎𝐌𝐎 𝐅𝐔𝐄 𝐐𝐔𝐄 𝐂𝐎𝐍𝐒𝐄𝐆𝐔𝐈𝐒𝐓𝐄 𝐄𝐋 𝐃𝐈𝐍𝐄𝐑𝐎 𝐒𝐔𝐅𝐈𝐂𝐈𝐄𝐍𝐓𝐄 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐀𝐌𝐎𝐑𝐓𝐈𝐙𝐀𝐑 𝐓𝐎𝐃𝐎 𝐄𝐒𝐓𝐎? 𝐒𝐀𝐁𝐄𝐌𝐎𝐒 𝐐𝐔𝐄 𝐍𝐎 𝐄𝐒 𝐄𝐂𝐎𝐍𝐎𝐌𝐈𝐂𝐎.
Ahí está, la pregunta del millón. Recuerda las noches enteras sin dormir, el pálpito en su corazón cada vez que oía la sirena de una patrulla sonar, los encuentros furtivos en callejones desolados para conseguir billetes a cambio de una pequeña bolsita de quien sabe qué, a veces ni se molestaba en chequear el contenido. “Tuve trabajos de medio tiempo y también ahorré durante los años anteriores.” Habla cortante, como le sale en el momento, pregunta le toca una fibra sensible que aún no puede superar, ¿cómo hacerlo cuando, de vez en cuando, le llega un mensaje al teléfono recordándole que todavía están esperando a su mejor vendedora? Que si la encuentran, vendrán a buscarla. Aclara su garganta, volviendo a enfocarse en estar presente y no dejarse llevar por emociones negativas. “Entonces, ¿eso es todo?” Linda la observa como si desconfiara, pero luego de lo que se sienten como minutos eternos, asiente con la cabeza, liberándola.