Mi ukulele
El instrumento típico de Hawaii llegó a mis manos y entró en mi vida para quedarse, cuando estaba (irónicamente) del otro lado del mundo: en Escocia.
Le digo “ukulele” porque así se lo llama en inglés. En español es “ukelele”.
La nuestra es una linda historia... En Mayo de 2014 hice un viaje familiar por Europa. Principalmente conocí Inglaterra y Escocia, en donde visité un pueblito alucinantemente lindo, llamado Stonehaven. Ese lugar es especial para mí porque allí vivió mi tárara abuelo.
Caminando por las callecitas llenas de magia de Stonehaven, pasé por una tienda de música. Me acuerdo el momento en que lo vi en la vidriera y me flechó.
Supe que ese Kala Brand Concert Ukulele debía ser mío!
Y así fue... Ahora tenía que comprar una funda, pero como en la tiendita no tenían fundas para ukuleles concert (se lo llama así por su tamaño. está entre el soprano, que es el más pequeño, y el tenor. El más grande es el uku barítono), me compré mi súperpoderosa funda Lanikai para Ukulele Tenor (adonde vaya, mi funda se lleva todos los piropos... tiene mucho rock).
A todo esto yo no tenía idea de cómo tocar, sólo recordaba un poco de técnica de guitarra (había tomando algunas clases y luego desistí) pero nunca me imaginé tocando el uku. En Londres conseguí un librito con canciones para aprender, y así fui entendiendo cómo se hacía.
Mis conocimientos se pusieron a prueba en Buenos Aires, en 2015, cuando hice un taller en Los Hermanos escuelita & tienda de Ukeleles con el genio de Adrián Capresi (chequeen su canal de youtube Aquí , vale la pena). Aprendiendo a tocar temas de autores como Henry Kailimai o Django Rainhardt me di cuenta de la complejidad del instrumento.
"Volando a Oscuras” de Alerta Pachuca fue la primer canción que canté acompañada de mi uku en vivo:
Tocando acá y allá y sobre todo viajando con este instrumento tan maravillosamente transportable como compañero, me fui poniendo más canchera, empecé a escribir algunos temas propios e incorporé mi uku cada vez más en mis presentaciones en vivo.
El timbre tan dulce del ukulele lo hace único. Me encanta cuando lo acompaña otro o varios instrumentos de cuerda diferentes, porque el uku al ser agudo, la combinación con los bajos de la guitarra, por ejemplo, queda excelente.
Todo comenzó en un viaje y hoy después de 3 años, con varios paisajes, escenarios y momentos compartidos con músicos y amigos, no tengo dudas de que el ukulele es el instrumento con el que más cómoda me siento y me incentiva para desarrollar mi música.
















