Entrevista a Vanessa Vega - Extracto de "Los héroes de Tijuana" E. Kauffman (2030)
Vanessa: A veces sentía que no iba con mi equipo, pero así los amaba. Siempre encontraban una forma de acoplarme con ellos, bueno... no siempre. El punto es que, pues, soy muy pequeña, no impongo tanto; no parecía que fuera capaz de hacer lo que hacía Michel o Aarón, no parecía criminóloga. Bueno, en realidad no lo era, pero Alexa siempre me decía que sin mí, el equipo no conseguiría las contrataciones o sería ignorado por la prensa, y cosas así. No tenía problema. Aarón siempre me subió el ánimo cuando me sientía separada de ellos y Efrén siempre sabía hacerme reir, de hecho, aunque todo estuviera bien me hacía reir.
Hubo un caso en especial que me gustó, la familia Boyd, ja ja. Eran unos Americanos que trajeron su cadena de comida rápida a Tijuana, los primeros en México de hecho. Hubo un incidente, dejaron que su ama de casa se quedara las llaves de su casa gigante en Puerta de Hierro cuando la despidieron. Como era de esperarse, la señora regresó y se llevó un montón de cosas. Fue un caso sencillo, la verdad, Alexa estaba de vacaciones y Michel hasta se rio del Lic. Boyd cuando le dijimos qué pasó, porque él ni idea tenía, ni se acordaba de lo de las llaves hasta que su esposa le dijo.
Pero bueno, no se me olvida, no se nos olvida esa vez. Porque aunque no hicimos nada de investigación profunda o llevamos al equipo de forenses, los Boyd se encargaron de que escribieran un artículo de nosotros en el Frontera, y que nos pasaran en las noticias. Mucho dinero que tenían. Y el artículo, ja ja, ese artículo fue el mejor. Aarón lo mantuvo en la oficina mucho tiempo para cuando diera sus sermones, nos decía que no siempre iban a haber casos tan sencillos como ese, pero tendríamos que pensar como si lo fueran. El artículo lo describió a él, más que a nadie, como un experto mundial en psicología aplicada. Se le subió mucho al doctorcito cuando lo leyó. Efrén y Michel, igual, tuvieron millones de "groupies" desde esa vez, y por eso cambiaron su estilo y peinado, para que no los reconocieran después.
Y a mí, pues a mí me fue particularmente bien, y fue algo increíble leer eso. Lo escribió un amigo mío de la carrera, de hecho; yo estudié comunicación, ya hace muchos años. Y mi amigo, como me conocía un poco mejor, se tomó la molestia de recordarme porque empezé a trabajar con Aarón y los demás en primer lugar. Llegó hasta el punto de decir que mis ojos azules eran "lo que inspiraba a los asesinos a cometer más crímenes" solo para que yo fuera detrás de ellos. Ese chiste no le gustó tanto a Aarón. Escribió que yo era una investigadora de película, tan bonita que no parecía que hacía lo que hacía. Pero después de parecer que se me iba a declarar, escribió la última parte de su artículo, que es lo que tengo pegado todavía en la portada de mi carpeta de discursos. Dice, "Vanessa, una rubia con valor, es quien mantiene a sus colegas unidos. Después de un largo día de dedicación que requiere este trabajo, enfrentarse a asesinos y cadáveres, ella es quien hace recordar al equipo lo valioso de ello. Y juntos, ellos forman el grupo contracrímenes más cercano a llamarse superhéroes que la ciudad conocerá."
Ese artículo fue lo que nos hizo seguir yendo detrás de secuestradores, violadores, asesinos, y delincuentes en general por más de 15 años. Hasta que pasó lo de Anna.
Kauffman: ¿Quién es Anna?
Vanessa: La esposa de Aarón.