Verena dijo: "Madre Serena es guapa."
Justo se había llevado la botella de agua a los labios, y pareció explotar. Las risotadas se hicieron gradualmente más claras tras el cese de su tos inicial, y se balanceó, desde los pies a la cabeza, hacia atrás y devuelta, hasta casi terminar en el suelo de rodillas. No se lo esperaba. “Oye, qué gusto, eh.” Descansaba la botella en su estómago. Con el raspado de su garganta, se la aclaró golpeteando su pecho y tociendo un poco más. “Ay, casi me matas de la risa. Te juro. ¿En eso piensas mientras entrenamos? Y yo pensando en que está desquiciada… ¿Te gustan malas? No te juzgo… tanto.”
Área de supervivencia, 28 de noviembre. @vcrena












