Podría quedarme a admirar la lluvia mientras te pienso todo el día
M.
seen from United Kingdom
seen from Türkiye

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Malaysia
seen from United States
seen from Russia
seen from China
seen from United States
seen from Italy
seen from United States
seen from Yemen
seen from Malaysia

seen from Italy

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Netherlands

seen from Norway
Podría quedarme a admirar la lluvia mientras te pienso todo el día
M.
La no relación sexual
En el día de hoy, al programa de Moria Casán fue una invitada popular, de la calle, una incorrecta de la calle, digamos, a contar su particularidad, su reticente novedad: tiene 58 y es aun virgen.
Las panelistas y la conductora, algo preocupadas, agregaron entusiasmo allí para buscar motivos. No podría no haberlos. Se encontraron, del otro lado, a una mujer que gastó mucho tiempo y energía en el cuidado de sus padres, a una mujer que careció de oportunidades (habría que decirle que la vida no es esperarla), a una mujer ahora dedicada a la espiritualidad, a una mujer que dice estar enamorada de una figura pública (mientras más lejos esté mejor), a una mujer que confiesa -esto es una confesión- estar bien así: ¡no necesita coger!
Aquí, el caso resiente una obviedad: la sexualidad podrá ser muy natural para el resto de los animales que prescinden, felizmente, del lenguaje, pero, para nosotros, los pensantes, los parlantes, la sexualidad es inquietante, una pregunta, y nada tiene de natural. A la sexualidad hay que forzarla, eso no sale fluido, eso no sale porque tiene que salir, no está inscripto en ningún código instintual. El cuerpo humano, con todo lo que tiene y lo que no, no está hecho para nada, mucho menos para coger. No hay cosa humana que prescinda del esfuerzo, del gasto. El humano es esa especie que, sobre todo, no sabe lo que hace.
Coger es no natural, por no decir anatural, en lo que concierne a lo humano. Es una actividad fallida, es traumático. Lo traumático es el cuerpo ajeno que en apariencia se engarza y que en realidad se diluye en su opacidad, tanto se diluye que, a veces, no queda otra que preguntarle, desapasionadamente, si ya acabó.
Veintiocho es uno de mis números favoritos. Junta dos que me han seguido, que me dan una especie de fé en que hay algo más involucrándose en el destino. Que algo más grande que yo cuida mi vida, la acomoda a mi bien, siempre.
Esta especial atención nació de la primera vez que unimos los caminos. 08.09.2010 8+9+2+1= 20 2+0 = dos. Y , 6 años después, sucedió un 28.09.16 2+8+9+1+6= 26 2+6= ocho (que se terminó convirtiendo en 29, pues por que sonaba mejor). Esta ridiculez nunca la había dicho y me sigue dando gracia pero, genuinamente, me ayudó siempre a creer que 28 era un número de mucha suerte y que sí, debía de ser todo en el momento preciso que fué, no hay más, todo tiene su tiempo perfecto y veintiocho siempre me recuerda eso.
En fin. Esta ahí, en Dos hijos de mi madre, ocho años de amor, una dualidad, y en mis 8:00 hrs al nacer. dos siempre es mi número que me acerca a Dios, y ocho siempre es mi número que me recuerda a tí.
Veintiocho veces he dado vuelta a esa estrella interminable. Veintiocho vueltas me han dejado varias cicatrices, varias aventuras y lecciones . Esta vuelta, la veintiocho, estuvo llena de ti, estuvo impregnada de sentimientos en cada esquina de los lugares que habité que tenían tu nombre, estabas a las 7 am al despertar con esa canción que querías poner en la playa , estabas en la canción que siempre salía en el momento más exacto , estabas en el libro que tarde 3 meses en terminar de lo mucho que dolía. Estabas en la película que siempre elegía para acercarme a ti. Estuviste en esa visita solitaria al último café que compartimos, y en unas simples papas que no pude terminar por qué siempre se compartían con tu sabor favorito.
Gracias por impregnarte en cada rincón, gracias por el amor tan suave y tan fuerte, tan compasivo y tan genuino que me quedó.
En esta, la próxima vuelta, espero caminar mejor, espero encontrar una nueva coincidencia en esta combinación de números , que me recuerde que hay magia en vivir, que me diga que seguimos aquí para lograr cosas grandes. Que me diga de nuevo que siempre, pero siempre, se acomoda a mi bien.
Bienvenida nueva vuelta, bienvenida nueva vida. Gracias por el amor , el dolor y las coincidencias veintiocho, gracias a ti por tu pasar en mi camino, por la magia y por lo aprendido.
"A los lugares donde voy llegué por donde fuimos" la vuelta 29 me espera con mi mejor yo.
Feliz 05.10.23 a mí.
Lights of the night..✨✨ #SIP #veintiocho #trayastrimsapoems (at India) https://www.instagram.com/p/CLtDmQCH-N3/?igshid=gekgm6jn5zet
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀« 𝖸 𝗊𝗎𝖾 𝗌𝖾𝖺 𝖺𝗅𝗀𝗈 𝗉𝖺𝗋𝖺 𝗋𝖾𝖼𝗈𝗋𝖽𝖺𝗋. »
« 𝖧𝗈𝗒 𝗍𝖾 𝖾𝗌𝖼𝗋𝗂𝖻𝗈 𝖺 𝗍𝗂.
𝖦𝗋𝖺𝖼𝗂𝖺𝗌 𝖺 𝗍𝗂 𝗏𝗎𝖾𝗅𝗏𝗈 𝖺 𝗍𝖾𝗇𝖾𝗋 𝗆𝗂𝖾𝖽𝗈. 𝖳𝖺𝗇𝗍𝗈, 𝖼𝗈𝗆𝗈 𝗅𝗈𝗌 𝖽𝗂́𝖺𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝗆𝖾 𝗁𝖾 𝗂𝖽𝗈 𝖼𝗈𝗇 𝗎𝗇𝖺 𝗌𝗈𝗇𝗋𝗂𝗌𝖺 𝖾𝗇 𝗅𝖺 𝖼𝖺𝗋𝖺 𝖺 𝖽𝗈𝗋𝗆𝗂𝗋 𝗉𝗈𝗋 𝗅𝗈𝗌 𝗆𝗈𝗆𝖾𝗇𝗍𝗈𝗌 𝖼𝗈𝗆𝗉𝖺𝗋𝗍𝗂𝖽𝗈𝗌 𝖼𝗈𝗇𝗍𝗂𝗀𝗈.
𝖲𝖾́ 𝗊𝗎𝖾 𝖾𝗌𝗍𝗈 𝗌𝗈𝗅𝗈 𝖺𝖼𝖺𝖻𝖺 𝖽𝖾 𝖾𝗆𝗉𝖾𝗓𝖺𝗋. 𝖯𝖾𝗋𝗈 𝖾𝗌𝗉𝖾𝗋𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝖾𝗌𝗍𝗈, 𝗌𝗈𝗅𝗈 𝖺𝖼𝖺𝖻𝖾 𝖽𝖾 𝖾𝗆𝗉𝖾𝗓𝖺𝗋. 𝖣𝖾 𝗏𝖾𝗋𝖽𝖺𝖽. 𝖤𝗇𝗍𝗂𝖾𝗇𝖽𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝗁𝖺𝗒𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗌𝖾𝗀𝗎𝗂𝗋 𝖼𝗈𝗇 𝗅𝖺 𝗏𝗂𝖽𝖺 𝗊𝗎𝗂𝗍𝖺𝗇𝖽𝗈 𝖽𝖾 𝗇𝗎𝖾𝗌𝗍𝗋𝖺 𝗆𝗈𝖼𝗁𝗂𝗅𝖺 𝗅𝖺𝗌 𝗉𝗂𝖾𝖽𝗋𝖺𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝗍𝖺𝗇𝗍𝗈 𝗇𝗈𝗌 𝗉𝖾𝗌𝖺𝗇 𝗒 𝗇𝗈𝗌 𝗁𝗂𝖾𝗋𝖾𝗇. 𝖯𝖾𝗋𝗈 𝖺𝗎́𝗇 𝗇𝗈 𝗍𝗂𝗋𝖾́ 𝗅𝖺 𝗆𝗂́𝖺 𝖼𝗎𝖺𝗇𝖽𝗈 𝗆𝖾 𝖼𝗋𝗎𝖼𝖾́ 𝖼𝗈𝗇𝗍𝗂𝗀𝗈. 𝖸 𝗇𝖺𝖽𝖺 𝗆𝖺́𝗌 𝗍𝗂𝗋𝖺𝗋𝗅𝖺 𝗌𝖾𝗇𝗍𝗂́ 𝖾𝗅 𝗏𝖺𝖼𝗂́𝗈 𝖽𝖾 𝗅𝖺 𝗆𝗂𝗌𝗆𝖺 𝗒 𝖾𝗅 𝗆𝗂𝖾𝖽𝗈 𝖽𝖾 𝗊𝗎𝖾 𝗍𝗎́ 𝗍𝖾 𝖼𝗈𝗇𝗏𝗂𝗋𝗍𝗂𝖾𝗋𝖺𝗌 𝖾𝗇 𝗅𝖺 𝗌𝗂𝗀𝗎𝗂𝖾𝗇𝗍𝖾. 𝖯𝗈𝗋𝗊𝗎𝖾 𝖺𝗊𝗎𝖾𝗅𝗅𝖺 𝗉𝗂𝖾𝖽𝗋𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗁𝖺𝖼𝖾 𝗍𝖺𝗇 𝗉𝗈𝖼𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝖼𝗈𝗇𝗌𝖾𝗀𝗎𝗂́ 𝗍𝗂𝗋𝖺𝗋, 𝖺𝗎́𝗇 𝗍𝗂𝖾𝗇𝖾 𝗌𝗎 𝗆𝖺𝗋𝖼𝖺 𝖾𝗇 𝗆𝗂 𝗆𝗈𝖼𝗁𝗂𝗅𝖺.
𝖲𝗂𝖾𝗆𝗉𝗋𝖾 𝗁𝖾 𝖽𝗂𝖼𝗁𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝗇𝗈 𝗆𝖾 𝗊𝗎𝗂𝖾𝗋𝗈 𝗏𝗈𝗅𝗏𝖾𝗋 𝖺 𝖾𝗇𝖺𝗆𝗈𝗋𝖺𝗋. 𝖯𝖾𝗋𝗈 𝗅𝗈 𝖼𝗂𝖾𝗋𝗍𝗈 𝖾𝗌 𝗊𝗎𝖾, 𝗅𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝗇𝗈 𝗊𝗎𝗂𝖾𝗋𝗈 𝖾𝗌 𝗏𝗈𝗅𝗏𝖾𝗋𝗆𝖾 𝖺 𝖽𝖾𝖼𝖾𝗉𝖼𝗂𝗈𝗇𝖺𝗋.
𝖠𝗁𝗈𝗋𝖺, 𝗆𝖾 𝗁𝖾 𝗏𝗎𝖾𝗅𝗍𝗈 𝖺 𝗂𝗅𝗎𝗌𝗂𝗈𝗇𝖺𝗋.
𝖠𝗌𝗂́ 𝗊𝗎𝖾, 𝗉𝗈𝗋 𝖿𝖺𝗏𝗈𝗋 𝗍𝖾 𝗅𝗈 𝗉𝗂𝖽𝗈.
𝖰𝗎𝖾 𝗉𝖺𝗌𝖾, 𝗈 𝗇𝗈 𝗉𝖺𝗌𝖾 𝗆𝖺́𝗌.
𝖰𝗎𝖾 𝗇𝗈𝗌 𝖺𝖼𝗅𝖺𝗋𝖾𝗆𝗈𝗌 𝗒𝖺 𝗒 𝖽𝖾𝗃𝖾𝗆𝗈𝗌 𝗍𝖺𝗇𝗍𝗈 𝗌𝗂𝖾𝗆𝗉𝗋𝖾 𝖺𝗅 𝖺𝗓𝖺𝗋.
𝖬𝖾 𝗀𝗎𝗌𝗍𝖺𝗇 𝗅𝖺𝗌 𝗁𝗂𝗌𝗍𝗈𝗋𝗂𝖺𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝗇𝗈 𝗉𝖺𝗋𝖺𝗇 𝖽𝖾 𝖾𝗆𝗉𝖾𝗓𝖺𝗋. 𝖯𝖾𝗋𝗈 𝗇𝗈 𝗆𝖾 𝗀𝗎𝗌𝗍𝖺𝗇, 𝗒 𝖽𝖾 𝗁𝖾𝖼𝗁𝗈, 𝗁𝖾 𝗍𝖾𝗇𝗂𝖽𝗈 𝗆𝗎𝖼𝗁𝖺𝗌, 𝗊𝗎𝖾 𝗁𝖺𝗇 𝗍𝖾𝗋𝗆𝗂𝗇𝖺𝖽𝗈 𝗌𝗂𝗇 𝖼𝗈𝗆𝖾𝗇𝗓𝖺𝗋.
𝖵𝖺𝗅𝖾 𝗒𝖺. 𝖸 𝗍𝗈́𝖼𝖺𝗆𝖾 (𝗒) 𝗅𝖺 𝗉𝗎𝖾𝗋𝗍𝖺 𝗒𝖺. »