Soulmates AU where your skin temporaly turns a shiny and vibrat color where your soulmate touches you. Went with my ChocoCoffee ship since it was my first ever ship on this fandom =)
Also throwing in the same drawing without the colors since it looked cute
Ugh, te crees mucho con tu... Linda piel color canela y tus... Encantadores ojos de chocolate, ¿Verdad?
Idiota.
Te detesto, en serio.
Pero cuando digo que te detesto es en serio ¿Eh?
Creo que detestarte no es suficiente para describir el enorme desprecio que siento por tí... Te odio. Sí, eso es, te odio.
¡Odio todo de tí!
Odio tu forma de hablar tan estúpida. ¡Ay sí! Muy educadito el niño tratando a todo el mundo de “usted”... Y, odio tu boba manera de decir las cosas con tu acento tan odioso... El cual por supuesto que no me parece súper atractivo... ¡NO! PUAGH, ASCO.
Y... Odio también tu pañoleta. Maldito trapo er' coño. ¿Por qué nunca te lo sacas?
¿No te das cuenta de lo mongólico que te ves?
Aunque... Igual te quede linda...
¡AGH, NO!
ES HORRIBLE, CASI TANTO COMO TÚ.
IDIOTA.
TE ODIO.
También odio tu maldito hábito de tomar café 24/7, ¿Qué eres? ¿Un puto adicto?
Pareces periquero, de pana.
No en serio marico, deja el malparido café un rato. ¿No ves que me vuelves loca con ese divino olor que sale de tu boca cada vez que habl-- ¡DIGO! ME DA ASCO. ¡ODIO EL CAFÉ POR TU CULPA!
Creo que podía pasar toda mi vida enumerando todas las cosas que odio de tí, pero es que en serio, eres alguien tan repugnante... Tan descerebrado, tan tarado, tan güebon...
...Tan agradable, amable y tierno...
Te odio tanto...
Odio cuando sonríes, cuando hablas y te ríes.
Cuando bebes tu café, cuando lo saboreas de gusto.
Odio tus ojos, dulces y profundos.
Tu forma de caminar, de correr... Te odio cuando bailas tan bien esas horribles cumbias... También los merengues y lo bien que te mueves con las salsas.
Odio que no te hayas fijado en mí...
¿Qué no ves el mujerón que estás dejando pasar?
Pst, perdedor. Ya quisieras que yo me fijara en tí.
Porque obvio, definitivamente tú no me gustas jajaja... Ja.
En vez de hacer un regalo de calidad, haré varios de dudosa reputación, yay.
María miraba a Catalina revisar la arepa que habían hecho entre ambas, y se preguntó algo extraño: ¿Dónde estaría ahora si no hubiese conocido a la colombiana?
Las cosas serian muy distintas. Quizás estaría con otra persona. ¿Sería igual de feliz? Difícil decirlo de forma objetiva.
—¡Ya está lista! —anuncio la Cata, con una gran sonrisa mientras sacaba la arepa del horno.
Y María se acercó a su chica, dejando de preguntarse cosas que no importaban. Lo que importaba estaba justo frente a ella. Nada más.
"It looks like you're in trouble there. Can I help?"
Now, mientras no le voy al femslash, no signifique que no pueda tratar cada muerte de obispo. Also, Marti y Francis hablan o son mencionados, pero no lo pongo en la tag porque apenas. Para Mik porque se que le gusta y es basicamente mi razon para intenarlo.
A María le gustaba llegar a su trabajo en limusina, acompañada de algún directivo importante de la marca de turno que le tocaba patrocinar, eso no lo podía negar. Pero tampoco podía negar que le gustaba ser independiente, así que generalmente, usaba su propio auto para cruzar la ciudad y llegar al estudio para sus sesiones de fotografía.
En este casi, le tocaría trabajar con Francisco, que era no solo su fotógrafo favorito, sino un gran amigo, casi un hermano.
Pero al parecer, el mundo creía que no podía ser perfecta y feliz al mismo tiempo, así que en medio de la autopista, justo en la parte donde no había nada mas que calle, su auto dejó de funcionar. Sencillamente murió, caput, finito.
Y aquí el problema: no tenía idea de cómo arreglarlo. Por dios, era una súper modelo de las mejores pagadas, no mecánica. Aparte del mantenimiento básico, que aprendió por pura curiosidad, no tenía idea.
Así que cuando se desmontó de su vehículo y abrió la capota, supo que estaba jodida. Sacó su móvil y se recostó contra la puerta del conductor, empezando a mirar entre sus contactos, a ver quien entre los cabronazos que llamaba amigos podía darle un empujón mientras llamaba al servicio de emergencias o algo. Y quizás llamaría a la agencia para informar del retraso.
En eso estaba cuando un descapotable rojo pasó a su lado, despacio. En el asiento del conductor, estaba una castaña que a juzgar por el bikini, venía de la playa. Y en una nota relacionada, era la chica más bella que jamás había visto después del reflejo en su espejo.
—Parece que tienes problemas. ¿Puedo ayudar? —dijo ella con un tono amigable.
María nunca había tenido una base firme a favor o en contra del amor a primera vista, pero sintió claramente como Cupido le clavó la flecha al corazón con la mano. Repetidas veces.
—¿Hola? ¿María? —la voz de Martín se oía en su móvil, extrañado ante el silencio.
Por supuesto, María cerró su móvil. Estaba demasiado ocupada sonriéndole de vuelta a su futura esposa.
—Mi auto se murió —explicó con un tono lleno de extraña alegría ante el suceso.
—Conozco un mecánico en el siguiente pueblo —dijo ella—. Si quieres puedo ir a buscarlo. También puedo llevarte, no me gustaría dejarte aquí sola.
—“Si así es como me propones matrimonio, acepto” —pensó María mientras fuera de su cabeza, aceptaba la ayuda con otras palabras.
—María —se presentó apenas se montó en el auto.
—Catalina —respondió la otra chica, quien de pronto la miró como si tuviese un tercer ojo en la cara—. ¡Oh por dios! ¡Eres ESA María! ¡AMO tus portadas!
Y María sintió que le debía al mundo una disculpa.