Me dan ganas de asfixiarme contra la almohada, cada vez que recuerdo lo torpe que soy.

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Me dan ganas de asfixiarme contra la almohada, cada vez que recuerdo lo torpe que soy.
¿Qué me falta para ser suficiente?
¿Por qué soy el secreto y no la historia?
Su risa llena mis días, pero su vergüenza los vacía.
Vergüenza....
Cuándo estoy caliente me dejó llevar tanto que me desconozco y cuando me calmo, me avergüenzo de mi:(.
@darkness--sad
BRAVO RUFIAN La verdad es que es es de las mejores intervenciones de @gabrielrufian Video publicado por Noa Gresiva @NoaGresiva
DEJEMOS IR LA VERGÜENZA
Muchos de nosotros fuimos victimados, a veces más de una vez. Podemos haber sufrido mal-trato de diversas maneras, pero entendemos que si otra persona ha abusado de nosotros, éso no es motivo para que sintamos vergüenza.
El sentimiento de culpa por el acto
de abuso le pertenece al
perpetrador, no a la víctima
Aunque a ratos durante nuestro proceso “caigamos” presas de la victimización, éso no es causa de vergüenza. Una de nuestras metas es aprender a cuidar de nosotros mismos, aprender a liberarnos de la victimización y a no culparnos por las experiencias pasadas.
Otra, es equiparnos para que no sigamos siendo victimados debido a la vergüenza y a sentimientos no resueltos a causa de la victimización original.
Cada uno de nosotros tiene su propio trabajo que hacer, sus propios asuntos, sus tareas de recuperación. Una de ésas tareas es dejar de señalar al perpetrador con el dedo, porque éso nos perturba.
Aunque hacemos a cada persona responsable de su propia conducta y ésta deba dar cuenta de ella, aprendemos a tener compasión por el perpetrador. Comprendemos que han estado en juego muchas cosas en la vida de ésa persona.
Al mismo tiempo, nosotros no nos aferramos a la vergüenza. Aprendemos a entender el papel que nosotros jugamos en nuestra victimización, cómo caímos en ése papel y nos rescatamos a nosotros mismos. Pero ésa es una información con la que debemos equiparnos para que no necesite suceder esto otra vez.
Dejemos ir la vergüenza de la víctima. Tenemos asuntos por resolver y tareas por hacer, pero uno de nuestros asuntos es no sentirnos culpables y equivocados porque hemos sido victimados.
“Hoy me libraré de toda vergüenza
de víctima que pueda haber estado
albergando o a la que pudiera haber
estado aferrándome”.
Cuidarnos, valorarnos, saber que somos suficientes es dejar atrás a la víctima. VictimizarNOS es seguir re-produciendo un esquema antiguo y obsoleto.
No tenemos por qué cargar con la culpa por lo que alguien más hizo; ni tampoco responsabilizar a otros de nuestra vida actual: ni de lo bueno ni de lo malo. Hoy SÍ podemos defendernos, cuidarnos, alejarnos, poner límites y construir nuestro destino. Hoy sí podemos.
me creía effy
Tal vez todos tengan razón y sea cierto que soy una amargada, sarcástica y cambiante.