c#Vermutear with a #toddler 🍷🍺🥘🥓🍤 en #Barcelona: ¿se puede? Sí. Se. Puede! 💪 Y puede ser la noche más linda de tu viaje, si te animás a trasnocharla en equipo. Requiere vencer al duende de la comodidad que te va a decir que “no da”, que es mejor cenar en la casa u hotel donde podés organizarte bien, que las taperías no son lugar para bebés, que cómo vas a... (inserte prejuicio a gusto). Luego, requiere un toque de estrategia y no viene mal estar informado de buenas opciones no tan “mainstream” (donde te pueden informar con soltura que el tiempo de espera para mojarse los labios es de 3 horas y media). Lo primero a descubrir es que no estás solo: hay otros padres intentando un “momento de adultos” mientras sacuden una miniatura de Paw Patrol. Guiño cómplice y ya no te sentís una desgraciada/un desalmado. Con @pablogaluppo nos animamos a estirar la noche y esto es lo que descubrimos: 🔸 es vital que durante el día, el o la pequeño/a acompañante DESCARGUE a pleno. Lo que mejor funcionó fue hacer plaza inmediatamente ANTES de encarar el vermut. Astor se durmió tan profundamente que pudimos disfrutar un par de horas de buen vermú, vino y tapitas SIN interrupciones. 🔸 encarar temprano, idealmente 19.30 hs, cuando la vermutería abrió pero no se llenó de turistas. A las 20 hs ya no hay donde meter un carrito (pero por suerte el nuestro ya estaba perfectamente ubicado fuera del paso y junto a nosotros). 🔸 evitar la vermutería turística donde todos están de parado y circulando, y optar por una más acogedora y hasta kid friendly. 🔸 en su defecto, optar por la opción walk & drink: vermú to go o en la calle, con bolsa de papitas. Hasta que la criatura se duerma y todos podamos reposar (a.k.a. apoyar el traste un rato y recuperar ambas manos para tu exclusivo uso personal). 🔸 Lugares para vermutear que les RECOMIENDO: @bormuth.barcelona (recomendación de @theredvelvetlab) / @morrofi (ideal para “al paso” y noches de vereda muy informales... vos #vermut y el crío... helado!!) / @puigmarti_vermuteria (kid friendly, con cajón de juguetes disponibles y una atención y unas sardinas ahumadas para el aplauso). Hay más que me quedaron por probar, pero volveré! (en Puigmartí Bar)