A mi edad he vivido una cuarta parte de mi vida, he aprendido muy poco, pero a la vez más que otros. Aparte de mis multipersonalidades, que me benefician mucho - me dan una perspectiva diferente de las cosas y un mejor alcance de lo que sucede en la vida - me gusta refugiarme bajo la inocencia de un niño, para estar más alejado de la estupidez de los mayores y para que no piensen que no soy una amenaza. No han escuchado decir a muchas personas mayores la frase estúpida: 'Es un niño, ya va a cambiar' o 'No le hagas caso, no sabe nada, sólo es un niño' o 'Es un niño, que va a saber él, habla por hablar'. Les digo que al convertirse en mayores una gran porcentaje de personas cambia para arruinar su vida y la de otros, son tan ingenuos pensar que un niño no sabe nada, porque ni ellos mismo saben nada, sino fuera así, no tendrían su vida sufriendo, llorando, quejándose, etc. Pero más triste es que aparentan ser felices, y mucho lo atribuyen a sus riquezas. Tanto es la ignorancia de los mayores, que no se fijan que los niños no necesitan dinero para ser felices, ellos no se preocupan - en este punto seguro hay más de uno que piensan que el dinero no cae del cielo, y una infinidad que se me ocurre, pero que posiblemente tenga respuesta a todas ellas, pero no quiero extenderme - .
La actualidad es un desastre, ahora los niños quieren más dinero, y los padres se quejan, sin darse cuenta que son ellos los que ocasionaron que se acabe la inocencia de un niño, y que el dinero compre su felicidad. Los mayores hablan de dar una buena educación, y lo que hacen es dar una mala educación. Cada nueva etapa de niños es una evolución y cada vez se ve más cerca la destrucción debido a los mayores.
Por eso prefiero seguir refugiándome en la inocencia de un niño, pero con la experiencia de un adulto, en la alegría y amor de un niño pero con la responsabilidad de un adulto.