Cada una de las promesas que nos hicimos mientras mirábamos consternados el techo de tu habitación pensando en el futuro incierto
Todos los problemas de una relación que se diluyeron como pastilla para la cruda en un vaso de agua al día siguiente de nuestra traición
La inconsciencia adolescente disfrazada de seguridad al hacer pendejadas para florecer en una sociedad que nos acribilla por cada paso que damos
Todas y cada una de las mentiras que aún no cuenta la clase política de este país
La última cerveza fría en el refrigerador esperando salir
Los días contados, los días perdidos, las noches tristes y los grandes vacíos existenciales de un adolescente deprimido
La basura atorada en las coladeras, no podemos avanzar por miedo a la caída libre de nuestros cuerpos al vacío
El primer buen viaje en ácido de una adolescente embriagada con libros de Jodorowsky y las cartas de Kafka
La mala hora, la pálida, la verdad oculta entre las sábanas
El silencio perdido que Cerati convirtió en música para tus oídos
Las llantas de los autobuses repitiendo la ruta en la ciudad arrastrando recuerdos por el pavimento
Animales callejeros, desnudos ante las miradas de la sociedad
Puentes peatonales, con miles de pies sobre nuestras almas y publicidad en la punta de nuestras vallas impidiendo la caída de los demás
Los mensajes ocultos, las cartas sin remitentes, las conversaciones en visto y los chats de Facebook que cada día se pierden
La ultraderecha conformista, la izquierda desvalorada y la independencia perdida
Tu ropa interior desgarrada en el acto adolescente menos sublime de amor
Tu primer período, mi primera eyaculación, el primer coito y el último condón
Un intento fallido de volver a comenzar, una promesa más de no volver a caer en ese vicio que hemos llamado amistad
La muerte inocente de la adolescencia
El emoji de algo muerto en el fondo de nuestro chat de whatsapp
Amantes perdidos en la oscuridad de este callejón llamado amor
Un mal chiste en medio de una conversación poco interesante
Simplemente un par de desconocidos que se conocen más de lo que todos pudieran imaginarse
Y aún así no nos podemos olvidar.