Desde la entrada la fiesta ya parecía caótica, con la supuesta alfombra roja que te daba la sensación de ser el protagonista de una premiere. Era casi un segundo ambiente para Seokgu, quien se dedicó a dar sonrisas triunfantes y disfrutar de las luces, antes de darse la vuelta para asegurarse que su hermano lo seguía de cerca. “Ven, quiero fotos contigo. No puedo creer que no quisieras buscar un disfraz para que hagamos juego,” reclama con exageración, pellizcando la mejilla de su hermano menor con suavidad. @vunsu












