'Ignorar la ignorancia propia es el mal del ignorante, y todos sabemos que nada es mas terrible que la ignorancia en acción.' #TedDekker #EnUnInstante #book #read #weekbook #librodelasemana#strawberry #confresastodoesmejor 📚🍓
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'Ignorar la ignorancia propia es el mal del ignorante, y todos sabemos que nada es mas terrible que la ignorancia en acción.' #TedDekker #EnUnInstante #book #read #weekbook #librodelasemana#strawberry #confresastodoesmejor 📚🍓
#WeekBook #LivroDaSemana #GarotaExemplar #Intrínseca
1/52: Tierras de Cristal, Alessandro Baricco
Yerbert Von Lupito
Anagrama, 248 hojas.
El viaje de Soda a Denver tuvo dos repercusiones: uno, me pudo prestar éste, uno de los mejores libros que he leído y, dos, pudo inmigrar mi flamante Kindle, tecno armatoste que tiene toda la firme intención de alejarme para siempre de la humanidad. Claro está, sólo de la humanidad que no escribe.
Los habitantes decimonónicos de esta Tierra de Cristal, o de este país imaginario de Europa, o de esta Europa imaginaria, se sostienen con el hierro templado en anhelo y el tabique de la ilusión.
El empresario de una fábrica de cristal está obsesionado en construir una vía para su ferrocarril. La vía, la locomotora pues, no lleva, no debe llevar a ninguna parte: él sólo quiere que la gente del pueblo sienta el vértigo de las velocidades imposibles. Mientras, mantiene un pacto de amor con fecha de caducidad pactada con la mujer "cuya belleza inspiró a Dios la extravagante idea de pecado". Para lograr su empresa (necesita 200 kilómetros de rieles), necesita de otro loco: un arquitecto que cree que la forma más pura de toda edificación es el cristal y que apuesta todo éxito a un concurso fatal.
Alrededor de estas historias que se sostienen con el equilibrio de un becerro recién nacido, hay personajes que sólo quieres abrazar: Un músico prodigioso que arma el más fantástico y personal de los instrumentos: el Humanófono; la viuda a que nunca pudo cambiar el boleto de un presente ni de un futuro, termina actualizándolos en un pasado que se vuelve presente; el tipo que espera cumplir su destino, el cual mide exactamente la capacidad interna de su abrigo.
Cuando todo se sostiene en la ilusión, sólo basta que caiga sobre ellos un poco de realidad para que todo implote.
No importa, siempre habrá un nuevo Avalon, y el Avalon para los de ese siglo se llamaba América.
Los que vivimos después del siglo 19 sabemos los finales de esa historia.
@vonlupito