Louis estaba haciendo esfuerzos gloriosos por no echarse a llorar en ese preciso instante. Cuando supo que su padre decidió entregarlo a un grupo de mafiosos para saldar sus deudas, o por lo menos obtener más tiempo para hacerlo, su mundo se derrumbó a sus pies. Ni siquiera su mamá había hecho absolutamente nada y ahora él estaba ahí, encogiéndose en esa habitación de baño ridículamente ostentosa. Podía ser peor, pensó. No sabía si considerarse una persona con suerte porque entre todas sus cavilaciones, ser recibido en una habitación lujosa nunca pasó por su cabeza. De todas formas, lo importante no era eso, lo importante allí es que quería, necesitaba, volver a su casa, a su cama, a la única realidad que había vivido.
Sin embargo, se mantuvo estático frente al espejo, con el rostro hecho mierda por sus gemidos y lloriqueos pobretones. Además, sin tener el mínimo control de su cuerpo, sus dedos temblorosos intentaban mantenerse quietos ejerciendo presión sobre el lavabo. Un acto que no funcionaba, considerado que sus pies también flaqueaban ante la fría baldosa del suelo. Lo iban a matar o peor, se lo iban a pasar entre todos como un maldito juguete sexual. Louis, no quiso, de verdad no quiso, pero ahí estaba otra vez descompuesto, soltando unos quejidos como si ahora lo estuvieran lastimando. Esa mansión desprendía fuertes estelas aromáticas de alfa que lo hacían contraerse, quemarse por dentro, haciéndolo inclusive todavía más pequeño de lo que era. Y como si la cosa no pudiera empeorar, escuchó un ruido proveniente de la perilla del baño.
Louis sintió que podía desmayarse en ese momento. [ @wildegxrl ]














