Un post de Alfonso Cobo sobre un cuadro de Odilon Redon, me ha recordado el estudio que hizo la NASA en 1995 con arañas comunes de jardín. Imagino que el estudio serviría para otra cosa, porque desde fuera, lo que parecía para todo el mundo (que no trabaja en la NASA) es que cogieron varias arañas para drogarlas hasta las cejas, y las volvieron a soltar a ver si tejían algo o palmaban por sobredosis. Las supervivientes al estudio, colocadísimas, se pusieron a tejer sus telas de araña como esas médiums que ponen los ojos en blanco, agarran un lápiz y se ponen a escribir disparates incoherentes y borrosos en hojas y hojas, dictadas desde el más allá, o desde el planeta más alejado de nuestra galaxia. Eso hicieron las arañas: Actuaron como robots programados. Pero aún drogadas las arañas no pudieron borrar de su mente el diseño predefinido de cómo hacer una telaraña, exceptuando la que emborracharon con café, que hizo el diseño más loco de todos ellos. Lo que le ocurrió a esa araña es que rompió con su diseño cartesiano, para dar rienda suelta a la imaginación y a la creatividad. En resumen: BEBED CAFÉ. HACED CASO A LAS ARAÑAS. Hay que ser creativo. #becreative #likespiders #withcaffeine