‘ y esta es alecto, es un poco tímida, pero ya puedes imaginar que no suele recibir visitas... ’ el terrario más grande es la última parada del pequeño ( y no muy improvisado ) tour. las escamas rojizas de la pitón apenas se vislumbran debajo de las verdes hojas, quizá presintiendo los dos nuevos pares de ojos que la observan. ‘ no puedes entrar a saludar. ’ chiste malo va dirigido a luna, quien aún observa curiosa. ‘ pero puedes explorar todo lo demás. ’ conversa como lo haría con sus propias mascotas: con naturalidad y afecto. ‘ y… eso es todo. ’ su mano izquierda —la que no está ocupada ya jugueteando con el agarre compartido entre ambas— se eleva para arreglarse el cabello en acto reflejo. hay cierto nerviosismo en su voz. sin el maquillaje que siempre lleva encima, ni su cabello especialmente arreglado, o la ropa que esfuerza cuidadosamente en elegir y las botas que le hacen parecer más alta, hay cierta vulnerabilidad que decide intencionalmente enseñarle. ‘ te ofrecería algo de beber, pero… la escasez, tendríamos que salir. ’ chasquea la lengua, apenas decepcionada.‘ y… me gustaría que te quedes un poco más. ‘