Ya no vivo yo (Génesis 1:1-31)
Dios proclama quién es → debo reconocerlo. Dios proclama su poder → debo recibirlo. Dios proclama su propósito → debo reproducirlo.
Todo comienza con Dios. No con lo que yo puedo hacer, sino con quién es Él.
También entendí algo importante:
Dios puede traer orden a lo que está desordenado. Así como en la creación, donde todo estaba sin forma, Él habló… y todo empezó a tomar su lugar.
Y no solo eso, Él es quien se acerca.
Así como Su Espíritu se movía sobre la faz de las aguas, también puede moverse en mi vida.
No tengo que empezar desde la fuerza, sino desde permitir que Él haga lo que solo Él puede hacer.










