( @zerouravity-s )
Esta situación le estaba poniendo de los nervios (o sea, más de lo normal). Los bailes, ya de por sí, suponían demasiada presión para alguien que no sabía bailar y odiaba tanto el ruido como la multitud, pero es que además este no era un baile cualquiera, sino en maldito baile de fin de instituto, algo que socialmente se consideraba importante. Agh.
Al menos su madre le había arreglado tanto el nudo de la corbata como los botones de la camiseta, porque por él mismo quedó hecho un desastre. Eso sí, a punto estuvo de peinarse con el pelo para atrás, o de lado, mas decidió que ya sería pasarse de la raya... y que no quería estar otra hora y media metido en el baño intentando domarlo.
Así pues, ya listo del todo, tocaba ir a casa de Craig a recogerle, a pesar de que el moreno hubiera insistido en ser él quien le recogiera, ¡pero no! Tradicionalmente era el chico quien pasaba a buscar a la chica, y Tweek se negaba a parecer la mujer. En verdad era una gran tontería, pero a la mierda.
Lo que no se esperaba fue llevarse un susto de muerte al abrir la puerta de la calle y encontrarse a Craig ahí plantado.
— ¡Aaagh, Jesús! —el primer mini-infarto de la noche. Oh, pero cuando logró controlar los espasmos, sus ojillos asustados pasaron a parecer cuchillos afilados dirigidos a su amigo— ¡Traidor! —y cabrón.













