Esther Newton, Mother Camp has arrived… en español
Existen algunos nombres de base para los que queremos comenzar a hacer algún trabajo relacionado con la antropología; son referencias fundamentales cuando uno quiere utilizar la puerta falsa para fingir de científico social. Por ahí se leen algunos capítulos de Clifford Geertz, algunos otros de Goffman, fundamental siempre Bourdieu… No forma parte de este repertorio inicial el trabajo de Esther Newton, a pesar de ser una autora tan clara para dar cuenta de sus investigaciones, reflexionar sobre su trabajo como antropóloga y también para demostrar que no se puede investigar posicionada en el vacío, sino que siempre suceden identificaciones políticas. Después de todo Margaret Mead hizo que Newton fuera gay (a propósito de sus ensayos recopilados en el libro Margaret Mead Made Me Gay).
El libro de Newton que he releído —un par de veces completas y luego siempre de vuelta a algunos pasajes— es Mother Camp. Female Impersonators in America. El libro de 1972 [la referencia completa abajo] abarca el trabajo etnográfico con drag queens de Estados Unidos que Newton defendió como tesis doctoral en 1968 [aproximadamente un año después de su defensa sucedían los disturbios del Stonewall Inn]. El contenido de Mother Camp, en principio, apunta a las estructuras sociales y las identificaciones de las drag queens de distintas ciudades estadounidenses. El tema sobre el género es transversal, aunque aún no se aborda con el metalenguaje propio de los Gender Studies entonces aún en formación. Y, como el título lo adelante, hay un capítulo dedicado al camp, que según creo puede ser el primero y uno de los pocos elaborados con base empírica en sujetos. El abordaje del camp es clave para comprender estas dinámicas sociales y para terminar de definir el dragqueenismo como una subcultura, una identificación y una comunidad. Tómese en cuenta que entonces el ensayo de Sontag (1964) «Notes on Camp» ya circulaba, aunque décadas después se pueden reconocer los sesgos y alcances teóricos de ese primer texto.
Me enteré que en 2016 se había publicado la «versión» en español de Mother Camp (Un estudio sobre los transformistas femeninos en los Estados Unidos), 44 años después de la primera edición en inglés. Finalmente pude conseguir el libro hace un par de meses aprovechando mi estancia en la UJI (no hay distribución del libro en Latinoamérica al parecer). Estaba muy emocionado cuando recibí el ejemplar; formalmente/externamente es una edición lograda, con buen papel y la impresión en color azul (luce bien). No obstante, el trabajo de traducción es problemático por un motivo en particular: el enfoque o método de traducción aplicado, que deja de lado el hecho de que el libro en cuestión es un texto académico basado en una etnografía.
Hacia 2011 descubrí Travestí. Sex, Gender, and Culture among Brazilian Transgendered Prostitutes (Kulick, 1998) gracias a un buen amigo lingüista del posgrado en género que estudié. El libro, producto también de un trabajo etnográfico, trataba las voces de las informantes con mucho cuidado; me refiero a que las citas de las entrevistas registradas por Kulick se mantenían siempre en portugués y aparecía a lado en inglés una traducción densa (o lo que más se asemejaría a una thick translation). Incluso en la introducción se tiene cuidado con las amplificaciones derivadas de palabras del portugués que se incluyen en las oraciones en inglés.
La traducción de Mother Camp al español parece ya no ser un texto académico. Las citas, que son numerosas, aparecen en español (peninsular) en un intento por recrear la oralidad de las drag queens. ¿Cómo así? Solo un ejemplo:
EN: Why don’t you like X (a lesbian)?
I: Because I don’t like women, (or worse) «bordas,» (or event worse) «fish.»
Newton (2016, p. 41, traducción de Bellbell Bulljeis y Uría):
EN: ¿Por qué no te gusta X (una lesbiana)?
I: Porque no me gustan las mujeres, (o peor) «las tías», (aún peor) los chochitos.
La segunda línea de cita en español es solo un pequeño síntoma de todo lo que anda mal en esta traducción. ¿Cuál fue el criterio para tomar estas decisiones? En la introducción a la edición española, Bellbel Bullejis no menciona absolutamente nada al respecto, de lo que deriva pensar que el trabajo de verter tan importante obra a otra lengua no fue relevante. Sin reducir la importancia de los detalles —errores de tildación en general, falta de coherencia en las cursivas, falta de coherencia en el tratamiento de los préstamos del inglés—, notar que en inglés la autora tuvo cuidado con el uso de las comillas y que en español se pierde total cuidado con la marca diacrítica es nada en relación con el cambio de género de todo el texto académico de partida a un texto meta casi creativo.
Aunque el comentario de la traducción de Mother Camp daría para más, solo mencionaré que en el título hay otro problema notorio con el uso de la palabra femenino; en inglés dice female. Se entiende por la introducción de la edición en español que las traductoras o la editora algo conocen de temas de género, por lo que no es comprensible cómo igualan lo femenino a female en el título del libro (por otro lado, ¿son las transfortmistas o los transformistas?). No hay ninguna nota o mención sobre esta manera de traducir. ¿Es mucho pedir? Más bien es lo que corresponde. Por ejemplo, el trabajo de traducción que hace Javier Saez de la obra de Judith Halberstam es muy cuidadoso con el bagaje conceptual queer y de género. Precisamente, Saez dedica un nota al pie de página sobre su decisión de traducir female masculinity por masculinidad femenina y no por algo como masculinidad de las mujeres (Halberstam, 2008). Aunque sea por cuestiones estilísticas, este tipo de acotaciones resultan importantes.
Un par de ideas finales, la etnografía y la traducción no son extrañas entre sí. Hay mucho escrito en cuanto a la función de la traducción en el trabajo etnográfico o incluso en cuanto a la etnografía como metáfora de la traducción en el marco de los estudios poscoloniales y de la traducción cultural (es clave el libro de Tejaswini Niranjana [1992] Siting Translation…). Por otro lado, hace algunos años se editó Translating Worlds. The Epistemological Space of Translation (Severi & Hanks, 2015; abajo referencia completa), en este volumen se pone de relieve la importancia de la traducción de las entrevistas y citas de las entrevistas en lenguas originarias. La ética de la traducción en estos casos no es evidente; sin embargo, resulta imposible no reflexionar sobre qué se busca conseguir con un texto etnográfico cuando se es el traductor (skopos theory 101).
No puedo negar que tenía muchas expectativas sobre la traducción, más aun cuando era una oportunidad para proponer formas de traducción densa del camp talk que claramente utilizan las informantes del estudio de Newton. Fue una oportunidad perdida. [Este es el borrador de un artículo en preparación].
Algunas fuentes mencionadas antes:
Halberstam, J. (2008). Masculinidad femenina. Traducción de Saez, J. Barcelona & Madrid: Editorial Egales.
Kulick, D. (1998). Travestí. Sex, Gender, and Culture among Brazilian Transgendered Prostitutes. Chicago & London: The University of Chicago Press.
Newton, E. (1972). Mother Camp. Female Impersonators in America (1.a ed.). Chicago & London: The University of Chicago Press.
Newton, E. (2016). Mother Camp. Un estudio de los transformistas femeninos en los Estados Unidos. (M. J. Bellbel Bullejis, Ed.). Traducción de Bellbel Bullejos, M. J. y Uría P. Barcelona: Editorial Alpuerto.
Niranjana, T. (1992). Siting Translation. History, Post-structuralism, and the Colonial Context. Berkeley: University of Californian Press.
Severi, C., & Hanks, W. (Eds.). (2015). Translating Worlds. The Epistemological Space of Translation. Chicago: Hau Books.