I'd rather be in outer space 🛸
Keni
trying on a metaphor
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
ojovivo
Show & Tell
🪼
taylor price
art blog(derogatory)
sheepfilms
Misplaced Lens Cap
Sweet Seals For You, Always
KIROKAZE
cherry valley forever

@theartofmadeline
Not today Justin
hello vonnie
No title available
occasionally subtle
𓃗

seen from Bangladesh

seen from Slovenia
seen from Türkiye

seen from United States
seen from Canada

seen from United States

seen from Italy
seen from United States
seen from Aruba

seen from Malaysia

seen from Singapore
seen from France
seen from United States
seen from United States
seen from Türkiye
seen from Türkiye

seen from United States

seen from Italy

seen from Malaysia

seen from Türkiye
@thegameoftheblondeowl
Me fastidio rápido de las cosas. Si estoy en la cima del arcoiris mucho tiempo, me aburro y salto de allí.
Carlos Enrique Saez (via snowdaon)
ROLLEI 35 S
Las farolas iluminaban mi trayecto en medio de la penumbra. Era un martes de un mes frío. En varios cientos de metros no se proyectaba la más mínima silueta humana. El río se alzaba sereno a mi izquierda. Sus aguas parecían incluso más heladas solo con mirarlas. Podría esconderse entre ellas el monstruo más horrendo y devastador que jamás haya existido que nadie se habría sumergido a comprobar semejante locura. Era aquel frío que cortaba la piel. Se podía palpar. Me atrevería a decir que aquella impecable frescura era capaz de olfatearse. A mi derecha surgían bancos de madera anclados al suelo de piedra. Tras ellos, la nada. Es probable que se ubicasen viviendas de algún tipo, pero estaba demasiado cansado como para comprobarlo. En realidad, estaba demasiado perdido. Tras tres horas caminando, sin dinero, perdonen la expresión pero… estaba jodido, heladamente jodido. Sin esperanzas comprobé de nuevo mis bolsillos. Nada de utilidad. Tenía dos alternativas; la primera, tirarme al río y esperar a que la criatura me devorase sin compasión o la segunda, seguir caminando. Y así lo hice. Me precipité al río Curupao. En el instante en el cual mis manos abrieron paso al resto de mi cuerpo sobre tanta agua, por mi cabeza corrían cientos de pensamientos. El primero y el único que recuerdo: los monstruos no existen, al menos no con formas sobrenaturales. Recuerdo autoconvencerme sobre la enorme cantidad de posibilidades que tenía de sobrevivir. No eran tantas. Y aún así, burlando a la muerte, me encontraba flotando boca arriba, admirando cada cuerpo celeste. El cielo nocturno es portador de ese no se que, que hace derretir tu alma. Esa característica indescriptible que te entrecorta la voz, que hace que busques una estrella más en la inmensidad. Me hubiese encantado estudiar astronomía: planetas, estrellas, cometas… el universo. Con certeza puedo afirmar que me sentía la hormiga más insignificante de todas, allí, en el agua de invierno, de una noche de marzo. Es posible que transcurrieran varios minutos desde mi hazaña. También es cierto que no me arrepentía en absoluto. Se me había otorgado una buena oportunidad para volver la vista atrás, para recordar todos y cada uno de los acontecimientos que habían sucedido esa tarde de marzo del los años 70’. Supongamos que tras una mañana sin nada reseñable, la tarde se alzaba ante mí tras la comida familiar de cada domingo. Supongamos también que soy una persona tranquila, a la cual las malas decisiones no afectan, es decir, positiva. Por último supongamos que siento un terrible afán por lo desconocido. Así pues, la actividad que mejor logra captar mi atención es la de explorar cada rincón que descubro. Con todos estos datos sobre la mesa, es comprensible que posteriormente al hallazgo más importante de mi vida, decidiera perderme para encontrar el origen del mismo. En la Calle Mayor, alrededor de las cuatro de la tarde, tropecé con una Cámara Rollei 35 S. Había oído hablar de ellas y sinceramente, la sonrisa de oreja a oreja que se proyectó en mi rostro fue la prueba irrefutable de la felicidad que me proporcionó esa cámara. Las horas siguientes las dediqué en su esencia a escabullirme por las calles de la ciudad. Cada edificio, cada parque, el cielo, el viento… todo era en su conjunto un perfecto paraje diseñado específicamente para mí. Para un niño de 5 años. A cada rincón secreto que se me cruzaba yo le dedicaba una foto. De esta manera quedaría grabado un instante perfecto el cual se merecía toda la atención posible. La mejor imagen que conseguí capturar fue sin duda el atardecer. Los rayos del Sol atrabesaban el río, consiguiendo así una nube de colores cálidos en perfecta armonía con la frialdad del agua, que ahora se balanceaba entre el tonos verdosos y azulados. La vegetación acadaba la oscuridad de la contraluz. En el cielo nubes altas y perfectamente blancas acompañadas del amarillo de un pergamino griego. En la superficie una pequeña barca habitada por una hermosa mujer solitaria. Sus ojos rebosaban recuerdos de una vida llena de inquietudes fusionadas con la esperanza de conseguir lo deseado. Ahora, sin rumbo. Sin nada. ¿Las fotografías? Lo entregué todo a aquella mujer, cámara incluida. Ella se merecía un regalo solo por ser la protagonista humana del momento más emocionante de toda mi vida.
Mi estado de animo es una mierda, porque puedo estar bien por unos segundos y al rato no tener más ganas de vivir.
No vamos a engañarnos, me faltan huevos y me sobran motivos para mandarte a la mierda. Y aún así, me sigues teniendo.
No va con segundas ni dirigido a nadie... ya tu sabe
Winona Ryder & Johnny Depp, “Edward Scissorhands” (Tim Burton, 1990).
Hoy en día
Ya no te voy a aburrir con mis momentos felices, las noches sin sueño por diversión o estudio, las tres comidas que realizo al día o lo poco que me importa la opinión ajena. A partir de ahora me limitaré a preocuparme por mi vida, y no por que tú la veas cada día. Fotos y vídeos, audios y textos, palabras y emoticonos, en esto me he convertido sin saberlo. Y me pregunto, ¿por qué? No me creo que me abrume tal necesidad de contacto con la sociedad. Yo no soy así, aunque lo parezca. Es más, lo hago porque es la moda, lo que ahora se lleva. ¿Quién decide lo que es «cool» y lo que no? ¿Yo? ¿Tú? ¿Ellos? Quizá en nosotros esté el problema y la solución. Por ello, no te aburriré más con mis historias.
Fdo: La gente que se ha cansado de Instagram Stories.
Si tu novio te deja en visto: ven, yo te desvisto.
poetaprohibido (via poetaprohibido)
Bonita pero te hace llorar, así era ella.
#NowPlaying Swing Life Away de Rise Against
BLUE WHALES
Ya están todos los cabos atados harry
Sabes que has madurado cuando te asustan más los monstruos de ahí fuera que los de debajo de tu propia cama.
B.Owl