I'm back, again.
CAP1
Estoy de visita en Star Ville, se supone que nunca regresaría pero mi madre se puso checha y no tuve de otra que regresar aunque sea de visita.
Estar aquí se me hace muy extraño después de mucho tiempo, aunque la ciudad sigue igual, lo único que cambiaron fueron los adornos navideños.
Una de las cosas diferentes de hace tiempo es que ya puedo entrar y salir de casa sin avisarle a nadie.
Ir de compras a pocos días de navidad es un infierno, y más si llevo carga de más. Se supone que no debería de estar caminando como si nada pero estaba muy aburrida de estar encerrada en esas cuatro paredes.
Si quisiera estar encerrada mejor me hubiera quedado en casa y no haber viajado hasta acá.
El fuerte impacto en mi hombro derecho me hace proteger mi abdomen con mis manos, al voltear veo a Flynn. Al mismo Flynn Dish, el mejor amigo de...él.
–¿Keyla?
Cuando regresé creí que nadie me reconocería al instante por mi nuevo cabello, mis nuevas gafas. Siempre creí que si a Superman le funcionaba a mí también.
–¡Flynn!
Sé que hacerme mensa y hacer como que no lo vi sería una estupidez.
–Key, creímos que nunca te veríamos. Hace meses que no sabemos nada sobre ti.
Vir se acerca a él. Al parecer ellos siguen juntos, el amor triunfó después de todo. Ellos no tuvieron la culpa.
–Vine por las épocas navideñas, ya saben. Hola Vir.
Ella sorprendida me ve y es por esa acción que rápido quito mi mano de mi panza. Vir me abraza pero como instinto pongo la bolsa en medio.
Aunque es algo tarde porque Flynn lo vio, Vir lo notó.
–Fue un placer saludarlos pero necesito regresar y esconder esto por mis sobrinas.
–Si quieres te podemos llev-
–Gracias– Lo interrumpo. Pero es momento de que pasen por mí por esa tienda– señalo a mi derecha.
Comienzo a correr o mejor dicho trotar, aprovecho la avalancha de gente que cubre el taxi y me subo en él.
Entro a mi viejo perfil con mi nueva cuenta privada, veo las fotos que no me atreví a bajar. Veo los comentarios y publicaciones, los amigos y seguidores en común que tengo con él.
Con los ojos aguados rápido salgo y apago la computadora.
CAP2
Mi hermano me invitó al cine con mis sobrinos, no quiere que me la pase sola.
Salimos de ver la función y sostengo el bote de palomitas que tanto amo que está medio lleno, en mi otra mano tengo el bote de chocolate caliente que no me acabé. Al salir de la sala del cine viendo a la nada encuentro una cara conocida. ¡Mierda!.
–¡Keyla!
No. Puede. Ser.
Su primo Blake está con sus otros primos en la fila de la dulcería. Apenada me acerco a saludarlo y a Lina su prima con la cual trabajé un tiempo.
Con la misma que saludé con la misma me fui y seguí caminando. Se suponía que nadie me reconocería. Flynn les ha deber dicho a todos que regresé.
Llego a casa, subo a mi vieja habitación y me acuesto. Me siento abrumada, me siento atrapada. Sé que no hice nada malo pero me siento culpable.
Me llega una notificación al teléfono y al abrirla mi corazón se acelera.
Una solicitud de seguimiento y de un mensaje de él.
Abro la del mensaje y al leerlo me quedo helada.
L:“Sé que estás aquí, necesitamos vernos y hablar”
Luego lleva otro que me hace reír un poco.
L:“También sé que leíste el mensaje pero no marcará leído hasta que aceptes la solicitud”
Pongo mi mano en mi estómago, un poco abultado quiero decir. No dudo en contestarle.
K: “Hola Luke”
L: “estuve preocupado por ti todo este tiempo, ¿Podemos vernos?”
K:“Mañana en el mismo lugar en dónde nos íbamos a fumar”
Llegó el día, el día que menos quería pero que sabía que llegaría si yo pisaba esta ciudad nuevamente. Lo estoy viendo a lo lejos, se encuentra sentado viendo sus pies. Sigue usando los típicos converse que usaba cuando salimos la primera vez. Nerviosa, así me siento.
–Vamos Keyla, debes afrontar esto de una buena vez.
Me digo antes de dirigirme hacia él. Una vez que estoy detrás de él carraspeo y hablo.
–Hola Luke.
Su cara al verme es inexplicable, es sorpresa, alergia y tristeza. Lo veo y no se parece en nada al chico que dejé hace meses.
–Key, te ves muy linda. Me da gusto verte.
Hace el ademán de pararse pero rápido me siento, la brisa corre y aprovecho eso para taparme con el blazer.
–Sé que me odias Luke. Pero tengo mis razones aunque no son justificables para lo que hice. Para mí son válidas.
–No te reclamaré porque me lo dijiste varias veces, me advertiste que si pasaba te irías. Aunque déjame decirte que unas veces pensé que bromeabas con eso.
–Ese fue tu error, la mayoría de las veces cuando yo hablé en serio me tomabas a broma. Y otro de tus errores es que jamás me buscaste.
–¿Cuándo te enteraste?
–A los dos meses y medio.
–¿Cómo te sentiste?, ¿Por qué no me dijiste?
–Luke, siempre habías dicho que no querías hijos.
–Tú tampoco querías Keyla.
Sin pensarlo dos veces pongo mis manos en su boca.
–Ellos a esta edad ya perciben las palabras, así que cuidado con lo que digas Luke. Descubrí que no quería que ellos vivieran lo que yo viví, por eso cuando te vi hablando con ella ese mismo día que había planeado decirte decidí irme. Acepté irme a otra ciudad y tratar de empezar de cero.
–Sabes que ya no siento nada por ella.
–Luke, tú no pero ella sí, siempre lo supiste y aun así seguías hablando con ella como si nada, yo no tenía el derecho a reclamar, solo éramos mejores amigos. Las veces que te advertí de ella no me hiciste caso y así.
–Ese mismo día estaba dejando las cosas en claro con ella Key. Le estaba diciendo que cortaríamos la dichosa amistad que teníamos.
–Pudiste haberlo hecho desde antes cuando te advertí que ella era mala.
–Las veces que te dije te amo “de juego” siempre fueron reales.
–Luke, no digas eso, no ahora.
–Te busqué, fui a casa de tu tía y no me quisieron de ir en dónde estabas. Me dijeron que no sabían nada de ti, al igual que Lorel.
–Nadie sabía realmente nada de mí Luke. Me fui sin decirle a nadie con ayuda de mi familia interna.
–Todos los días entraba a tus perfiles para tratar de saber algo de ti.
–¿Cómo encontraste mi nueva cuenta?
–Recordé tu antiguo usuario de twitter y así te encontré en Instagram. Cuando Flynn y Blake me dijeron que tenías un nuevo color de cabello supe que eras tú, jamás se me habría ocurrido. Ese color te queda muy bien, recuerdo cuando me dijiste que te lo querías poner lila.
–¡Wow! ¿Te he dicho que me das miedo?
Suelta una carcajada, algo dentro de mí se mueve.
–Desde que nos conocimos me lo decías cada que coincidíamos en algo.
–¿Para qué querías verme Luke?, ¿Para confirmar que estoy embarazada? Créeme que lo estoy.
–¿Cuántos meses?
–En cinco días cumplo los seis. ¿Algo más que quieras decirme?. Antes de estar embarazada iba mucho a hacer pipí y ahora mi resistencia se fue de sabático.
Trato de pararme sola del columpio pero me cuesta, resoplo y gruño. Otra vez su tonta carcajada.
–Estás frunciendo la nariz, ¿Quieres que te ayude?
Extiendo la mano a su lado.
–Sí, no negociaré como antes porque soy más pipí que persona esta vez, sabía que no debía tomarme ese jugo antes de salir.
Me ayuda a pararme y rápido la inseguridad de ser más pesada me pega y me volteo.
–Gracias.
–¿Te lastimé?, ¿Están bien?
–Sí, solo que... nada. Me debo ir.
–¿Puedes darme tu número de télefono?
–Podría pero no es el momento Luke, debo irme, realmente debo irme.
Lo dejo con la palabra en la boca y me subo al carro negro, lo pongo en marcha para llegar lo más rápido que pueda a la casa.
Gracias a Dios llegué a tiempo.















