Las religiones -las grandes religiones- llegaron a la conclusión de que la felicidad terrena era imposible, y que, por tanto, había que alcanzar la felicidad en “la otra vida”. Las ciencias físicas, psicológicas y sociales, la antropología, por encima de todas, parecen llegar a la conclusión de que la felicidad es posible, dentro de ciertos limites. Yo lo creo así.
Héctor Abad Gómez (via algomaspordecir)














