Reflexión: Péguese la "paja" de reflexionar. Aunque le cueste, haga el ejercicio mental. Le hará bien.
Mi reflexión: "No sé si lo había contado antes, pero para el último censo en Chile, #CENSO2017, yo me censé como "Kaweskhar Hallef" (que significa Hombre de las canoas). Me siento íntimamente identificado con su cultura e historia... más que con la "identidad chilena".
No soy ni me siento un "jaguar de Sudamérica". No le tengo mala a peruanos, bolivianos ni argentinos... No soy xenofóbico ni odio la diversidad sexual o cultural. Tampoco soy un amante del neoliberalismo, ni soy "cuico hippie", ni mis padres me costean viajes ni vicios... Y menos llamo "tata" al genocida Pinochet, ya que mi "tata" nunca fue una persona que incitara al odio; al contrario, fue una persona humilde, zapatero, con el cual me crié junto a mis hermanos, mientras mi madre trabajaba por darnos un mejor futuro en un país en el que si no tienes $$$, no tienes acceso a una buena educación... Un país desigual donde te puedes morir en una lista de espera: un país donde el agua es derecho de privados, un país generador de desigualdades, generador de pobreza... Un país donde los perros tienen hambre y están amarrados al fondo del patio, siempre amenazadores, siempre ahí, presentes y con ganas de morder. Un país donde ser mujer no es lo mismo que ser hombre; un país donde ser mapuche es sinónimo de ser terrorista y donde puedes ser culpado de cualquier delito gracias a que hay pacos infiltrados en las poblaciones humildes con cédulas de identidad chilena duplicadas, suplantando identidades y que se vanaglorian de tener la posibilidad de "votar dos veces"... En definitiva, un país donde los mayores criminales "hacen negocios impunemente (SQM, PENTA, ETC)" mientras la policía arresta a vendedores de ensaladas, sopapillas, cds piratas y resto de comercio callejero por no tener permiso municipal. Chile, un país que piensa con el culo, con una constitución hecha en dictadura y con un Gobierno manejado por los intereses económicos.
Yo me he forjado solo; si tengo estudios, es porque luché por tenerlos (mi madre solo pudo darnos los 12 juegos, como dice la canción de Los Prisioneros) y porque tuve el apoyo de mi compañera, amiga y señora, que siempre me ha apañado. No debo a nadie, ni nadie me debe. No me identifico con el fútbol, aunque si me gusta jugarlo. Y es por eso, porque no le debo a nadie, que no le compro grupo a esta caga de país.
Hoy, me siento con el poder y la obligación de estar ahí con nuestras etnias; con los verdaderos herederos de estas tierras sin fronteras, sin dueños. Soy indígena, soy minoría... Y estoy orgulloso de serlo... Y aunque se que no soy la gran wea, soy feliz de ser una piedra, pequeña y dura, del cimiento que estamos construyendo para un nuevo amanecer, para un nuevo mundo para quienes vendrán".