Estoy perdiendo la vista
dos péndulos quebrados
un iris que agoniza
entre la pupila de un ojo sangrando.
Un ojo que sangra y maldice,
pero que contempla en silencio
cómo las nubes roen
dulce viento.
Quiero perder la vista,
olvidar el sustantivo
y ver esa misma realidad
pero solo de adjetivos.
Cegado, pero con sentido
iniciar el vuelo,
desterrar mi destino
y una noche suscitar con los serafines
la odisea de mis ojos cretinos.
Empacar mis ojos en féretros
y se forjen a sí mismos como medida
santiguar al viento,
ofuscar la retina.
Y que cada glóbulo,
cada nervio,
y cada musculo de mis péndulos
fragüen el misterio.
Cerrar el anillo de mi andar
marchar ciego y triste
y divisar
lo que callan los árboles de la noche
y proclamar
nuestra aquella realidad
que otros ojos, de otros colores
no pueden conquistar.
Atravesando
el fin de la misericordia
volando
entre la sangre de la gloria.
Volando y volando
y apreciar
donde yace el olvido
donde nace el amar.
Un barco serán mis ojos
sin importar el haz,
o una isla sin tesoro
o un animal herido en soledad.
Quiero perder la vista
y señalar
la tierra prometida
de cada deidad.
Sentenciar las épocas y al azar
que mis ojos sean la manija
de mi andar.Quedaré ciego,
con algunas desdichas,
quedaré ciego
pero,
redescubriré mi vida.