Aló, te desperté, lo siento, me dice con su tono extranjero. Miro la hora son las diez de la mañana, la maldigo.
Si, dime, que pasó, farfullo mientras bostezo. Nos vemos hoy me dice, casi imponiedolo. Ya estás en Lima. Claro bobo, de Bogotá a Lima son apenas un par de horas. No sé cómo decirle que no, que no puedo, que no quiero, que me deje dormir. Mira te hablo en la tarde ok. Intento dormir, no quiero pensar en lo incómodo que será inventarme algo para no salir con ella, pienso en lo guapa que es, pero no no, eso no es suficiente, ya nada es suficiente, estoy cansado harto de las relaciones, de que siempre se la pasen intentando controlarlo todo, de saberlo todo, de preguntar por todo. Yo ya no sirvo para esas cosas, lo digo en voz alta, qué calor hace últimamente, me levanto y observo mi cuarto, las zapatillas desordenadas y la ropa recién lavada esperando ser dobladas, no puedo dormir con tanto calor, la habitación es casi un pequeño horno, reviso el teléfono, veo las notificaciones pendientes, intento dormir, pienso en lo solo que me siento últimamente, en lo absurdo que es todo esto. No debería ser así pero así es, así lo elegí yo y quizá así es como debe ser.
Aló? Fernanda, hola, mira dudo que podamos vernos, la verdad es que hoy tengo que recoger a mi hija de sus clases de pintura y luego por la tarde saldré con ella a jugar un rato y eso, le dije que iríamos al parque, lo siento ando muy ocupado tú sabes cuál es mi rutina. No te molestes no es que te evite, bueno la verdad si pienso, es que ando muy ocupado, ya otro día será, si lo sé, te quedarás por unos días, pero de verdad haré lo posible, tengo que dormir te hablo luego, adiós.
Estoy en la edad en la que creo que ya nadie es para mí, la miserable verdad es que todas las personas que de verdad me interesaron terminaron por echarme a perder y lo digo así porque hoy en día estoy muy lejos de ser quien alguna vez fui. Ya no tengo deseo alguno, ni esperanzas de volverme a relacionar sentimentalmente con nadie, ni quiero darle explicaciones a nadie, no quiero que intenten controlarme, no quiero ilusionarme y que terminen haciéndome daño o peor termine yo siendo el que daña. Tengo la mente tan enredada que ya ni escribir puedo.













