Ăsta noche me encuentro en la esquina de mi celda, mañana serĂĄ el gran dĂa que muchas personas esperaban.
No sĂ© como sentirme, estoy bloqueado y tal vez un poco ansiosoâŠcometĂ tantos crĂmenes a lo largo de mi vida, que recuerdo perfectamente con mucha admiraciĂłn.
Morir no me parece tan mala idea,pero vivir tampoco, todavĂa quiero causar sufrimiento, necesito calmar mi sed completamente.
Odio tanto a las personas que lo Ășnico que pienso al examinarlas es su muerte perfecta, no me siento parte de Ă©sta especie, pero lo soy y me avergĂŒenza mucho.
Hoy todos me han molestado con mi gran viaje, viaje eterno del que nunca regresarĂ©, solo un piquete y sentirĂ© como el oxĂgeno deja de ingresar a mi cuerpo, la vista borrosa y cansada, los latidos de mi corazĂłn mĂĄs lentos, tal vez ganas de un sueño profundo o instantĂĄneamente la muerte.
Yo no tengo miedo a dejar este plano, pero sĂ a ser juzgado por los actos que cometĂâŠmañana descubrirĂ© el mĂĄs allĂĄ de todo, mi origen y si realmente existe el rey del infierno y del cielo.
Se que merezco esto y pienso dar mis frĂas disculpas a todas las familias de las vĂctimas que disfrutĂ© y recordarles que aunque yo me marche el mundo no se convertirĂĄ en un lugar mĂĄs seguro.
Estoy a pocas horas de pasar a la sala y no dormĂ nada, lector mĂo no sabes cuanto me gustarĂa escribirte el final de mi historia y todas las sensaciones que ese piquete me brindara, pero no puedo tendrĂĄs que dejar volar tu imaginaciĂłn.
Extrañaré mi celda obscura y me arrepentiré en el limbo de no haber matado lo suficiente, yo me voy en completa paz, me marcho a causa de una inyección letal.
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