No escribí nada antes porque de verdad tenía mucha pena, ahora, es aún más grande.
Tengo 22 años. En el año 2007 tenía 11 años, cuando Colo Colo fue tetracampeón. Crecí viendo a mi papá emocionarse con el fútbol, sentir pasión por este deporte. Ese mismo año, mi papá logró que comenzara a sentir esas sensaciones indescriptibles que aparecen sólo cuando estamos viendo al equipo de nuestros amores jugar, y para mi suerte, ese mismo año inició lo que sería le generación de jugadores chilenos que cambiaría la mentalidad perdedora de todo un país, una mentalidad conformista que nos llevaba a celebrar empates o sencillamente a aceptar sin más las derrotas. Con la llegada de Bielsa y una gran generación de jugadores, para mi papá todo cambió y para mí, estaba recién empezando. Ví completa la participación de la sub 20 en Canadá, sufrí con ellos, celebré con ellos, con todo Chile. Me acostumbré, como la mayoría.
Desde ese momento cada vez que la selección jugaba, era lo único que importaba, nada más, porque Chile estaba jugando. Qué importaban los problemas cotidianos, si la selección jugaría y nos regalaría una nueva alegría. Y si no, gque importa, confiábamos en ellos, siempre.
Pasaron 4 técnicos, con Borghi no la pasamos bien, pero que importa, sabíamos que todo mejoraría, porque confiábamos en nuestra selección.
Creo que jamás olvidaré el 2015. Mi papá no lo olvidará, mi tata no lo olvidará y muchos no lo olvidarán. Recuerdo perfectamente ese día, estaba sufriendo. Era nuestra oportunidad de ganar nuestra primera Copa América. No podíamos perder. Estaba nerviosa, quería llorar, no soportaba que los argentinos tuvieran la pelota, son las sensaciones que cualquiera siente cuando ve esto, no sólo como fútbol. Ganamos. Lloré abrazada de mi papá y hermano que también lloraban. Jamás voy a olvidar ese día, por todos los que soñaron con ver a Chile campeón y no alcanzaron a hacerlo. Sólo pensaba, “tuve la suerte de nacer para apreciar a esta generación dorada que nos ha llenado de alegrías”, sin siquiera imaginar, que un año después estaríamos celebrando una nueva Copa América, esta vez la centenario, nuevamente ganándole a Argentina. Vidal, Bravo, Sanchez, Medel, Vargas, Valdivia, Isla, Díaz, y muchos más a los que admiro, y me alargaría mucho si los pusiera a todos, jamás podrán llegar a imaginar la alegría y emoción que hicieron sentir a millones de personas.
Es por todo esto que hoy tengo pena y me siento decepcionada. Aunque no lo crean, mi pena no se basa sólo en que Chile no irá al mundial, y mi decepción no es por la selección, es por mi carrera. Me explicaré.
Desde que era chica, nunca vi a este grupo de jugadores como simples compañeros de trabajo, y creo que a muchos les pasó lo mismo. A mi primo de 15, mi hermano de 13, mis primos de 9 y 7 años. Eran amigos, hermanos, una familia. Es imposible para mí olvidar la arenga de Claudio Bravo -muchas veces mi héroe- antes de los penales frente a Portugal en la Copa Confederaciones, emocionó a muchos hasta las lagrimas y reforzó esa maravillosa imagen de hermandad y amistad que todos teníamos de esta selección.
Lo que están haciendo hoy, algunas personas que estudiaron lo mismo que yo estoy estudiando, que entraron quizás por los mismos ideales que yo, es destruir la ilusión que creció en nuestro interior por años. Es contribuir al quiebre de un grupo que nos llenó de alegrías y que cambió las lagrimas de tristeza por lagrimas de emoción.
Por esto y más estoy decepcionada. Díganme mil veces en sus columnas o notas que Vidal es un borracho. Sigan repitiendo lo que dijo la esposa y suegra de Bravo. Publiquen más basura en contra de Pinilla por ser desordenado y por favor sigan hablando del supuesto “autismo” de Sanchez. A mi no me importa nada, yo sigo creyendo en esta selección y en todos sus jugadores. De corazón, espero que todo lo que está sucediendo, no logre destruir su garra y sus ganas de darle alegrías al país, porque no sólo eso destruirían, también la ilusión de miles que como yo, crecieron con superhéroes como estos, y no con los que nos muestran las películas.
Gracias por tanto, aguante Chile y todos sus jugadores ❤️🇨🇱















