⸺ ⋆◞⃕ Ꮺ 𝗩𝗢𝗫 𝗣𝗔𝗩𝗟𝗢𝗩𝗜𝗖 veintiocho años, pisciano y canadiense. beisbolista de la MLB en USA: campocorto y ex-capitán de los white sox de chicago, aunque ha sido suspendido temporalmente. actual turista de helisperos.
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⸺ ⋆◞⃕ Ꮺ 𝗩𝗢𝗫 𝗣𝗔𝗩𝗟𝗢𝗩𝗜𝗖 veintiocho años, pisciano y canadiense. beisbolista de la MLB en USA: campocorto y ex-capitán de los white sox de chicago, aunque ha sido suspendido temporalmente. actual turista de helisperos.
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"Tienes un perfil increíble." la afirmación llegó con total naturalidad, hablándole a una persona que estaba sentada a su lado en la clase de pintura ¿le conocía? No, pero a pesar de ser una marca establecida, su negocio acaba de abrir y tenía que hacerlo notar de alguna manera. Sus ojos recorrieron brevemente el contorno de su rostro antes de volver a encontrarse con los ajenos. "No es una frase para ligar, por cierto. Bueno... no exclusivamente." soltó una breve risa por lo bajo. Metió una mano en el bolsillo de su pantalón, sacando una de sus tarjetas de presentación y dio un paso más cerca, extendiéndola a la persona. "Dirijo una clínica estética." su sonrisa se amplió un poco. "¿Alguna vez has considerado probar bioestimuladores de colágeno o ultrasonido microfocalizado? Digo... No nos estamos haciendo más jóvenes, tenemos que cuidarnos."
Contra todo pronóstico, Vox había aceptado la bendita clase de pintura. Se supone que era un adulto capaz de dibujar los límites cuando creía conveniente, pero parece que no había necesitado más que un par de ruegos por parte de un extraño para ceder. ¿Y ahora qué? ¡Ni siquiera sabía dónde se había metido su dichoso compañero! Así que he ahí él, con rastros de pintura en la cara, quizá también en el cabello, cuando un nuevo desconocido lo arrancó de su concentración. Su árbol (o intento de) quedó a medias.
Aunque inició con una expresión de completa incredulidad, terminó con un bufido bajo y suave. "Creo que hubiera preferido que fuese una frase para ligar," tomó la tarjeta con dedos sucios, no pensando dos veces que la llenaría de pintura. "Me ofendería porque me has llamado anciano—" inició, meneando la cabeza, "excepto que ya me he hecho algunos procedimientos dermatológicos. Probablemente no tus bioestimuladores pero—" se alzo de hombros, dejando la respuesta ahí, igual que la información a un lado de su lienzo. "Ya que estás aquí, ¿me pasas un paño limpio?" Señaló con la barbilla detrás del hombro ajeno. No creía que fuese a requerir sus servicios en el futuro, pero Vox era el tipo de persona que se llenaba la cartera con contactos porque: ¿quién sabe si realmente la necesite en el futuro?
si bien tomar dos copas de vino está completamente dentro de su planes, atlas es consciente que es muy temprano para andarse paseando por la plaza con una en cada mano para él solo, así que tras aprovechar el dos por uno, se acerca a la primera persona que ve tras salir de la fila. «hey, ¿como estás?» preguntó con una sonrisa «salva mi reputación y por favor acepta una copa» rogó con dramatismo.
"¿Tantos te han rechazado hasta ahora?" Asumió la primera excusa que cruzó su mente, aunque sin mayor atisbos de negarse pues su mano no tardó en recoger la copa para hacerla suya. Balanceándola sobre su palma, sin darle una probada aún, estudió el gesticular del muchacho. "¿Qué sigue ahora? ¿Invitarme a bailar?" Se aventuró, divertido. En el interior de su mente se preguntaba si el otro estaría sobrio o no, ¿por qué otro motivo habría llevado dos bebidas consigo?
“¿Y si nos unimos a la clase de pintura con oleo?” le propuso a la primera persona que sintió cerca de ella, ansiosa no solo de participar en todo lo que pudiera, haría rendir el día de tal forma que iría a cada clase y taller que ofrecían, pero estaba más entusiasmada ante el hecho de conocer personas nuevas, desesperada por una comunidad. “Si los niños pueden hacerlo, ¡también nosotros!” ofreció su mejor sonrisa con sus ambas manos en sus caderas.
La respuesta de Vox se tardó tanto en llegar que en ella se vio rastros de duda. Normalmente era una persona que decía sí, sí a todo, sí a cualquier experiencia nueva. ¿Pero pintura? Incluso él estaba consciente de sus propias limitaciones. "Yo creo que los niños son mucho más talentosos que yo," opinión a modo de broma, exhalando una risita. "Pero si necesitas que sostengan tu lienzo, te puedo echar una mano."
selene se dedicaba a acariciar a la felina que yacía en sus brazos, encantada con el animalito. fue al notar a alguien a su lado que alzó la cabeza para ofrecer una sonrisa. "¿ya conociste a elaine? es mi nueva mejor amiga" aquella no era más que una gata de helisperos, según había podido entender en las pocas interacciones que había presenciado en su corta estadía en la isla.
"¿Quién es la preciosa Elaine? ¿Me estoy perdiendo de conocer a una celebridad?" Achica la mirada mientras detalla tanto a la mujer como al felino. Por la manera en que hablaba, asumía que debía de tratarse de una personalidad en Helisperos. Tras acercar los dedos para que el animal los olisqueara, básicamente pidiendo permiso para acariciarle, caviló en voz alta: "¿Crees que de autógrafos? No me quisiera ir sin el suyo."
‘ ¿tú también eres nuevo? ’ entre la sorpresa y la felicidad, sólo se logra dibujar una sonrisa en su rostro. ay, como le gustaba no sentirse el único bicho raro en la fiesta. partió el pan por la mitad y le puso el pedazo, ligeramente más grande, en la palma de su mano. ‘ te vas a obsesionar igual que yo ’ le guiñó un ojo, estaba segurísimo que no debía haber excepción a la regla por ahí.
‘ se lo dije y le pedí la receta ’ suspiró pesado, ahora con su mirada de vuelta a la puesta de sol, su izquierda fue a abrir la lata de bebida. ‘ me dijo que alguien del olimpo se la contó a un ancestro, por lo que no podía decirme, yo creo que me timó ’ era probable que no fuese la gran cosa, pero la fórmula / proporción debía tener algo especial. tomó un sorbo de su bebida, y se dio cuenta que no se había presentado. tenía esa mala costumbre: ‘ por cierto, haru ’ dejó rápido la lata sobre la baranda de piedra y quitó los restos de agua contra su camiseta, le ofreció su mano. ‘ vivo en lefkó, por si buscas una cara conocida ’
"O quizá sólo intenta proteger el negocio familiar. ¿Te imaginas compartirle tu secreto a un forastero y que de un día a otro tenga más éxito que tú?" Bueno, considerando que el hombre ya debía ser conocido por su receta, no creía que algo así fuera a pasar. Sin embargo, tampoco lo descartaba como una idea improbable. ¿A cuántos otros no se les había hurtado en sus propias narices? "Mejor ganarse un cliente, ¿no? Hombre precavido vale por dos..."
Al darle un bocado a la comida, entiende rápidamente por qué la emoción del otro. Vox abre los ojos como platos y masca, degustando las notas de sabor hasta tragar. "¡Está divino! Espera, creo que es la salsa," pero como no está seguro, da otra mordida. En simultáneo, trata de imaginar en su cabeza un croquis de las calles. Está seguro de que le regalaron uno cuando llegó, ¿dónde lo había dejado? "No tengo ni idea dónde queda eso," admite tras tragar, limpiándose las comisuras de cualquier migaja adherida. "Pero supongo que no eres turista. ¿Por qué te has mudado para acá? ¿Te suena la Villa Hermes? ¿Crees que esté lejos?" ¿Y qué podría ser considerado lejos? "Quizá necesite conseguirme una bici para desplazarme mejor," admitió en voz alta. La idea de memorizarse las calles, aunque su estadía no estaba planeada para ser muy larga, le atraía.
¿Es que todos en ese taller eran expertos de la nada? Es lo que pasó por su mente cuando notó al varón tener una actitud muy seria al evaluar su arte. ¿Habrá leído mal los requisitos? No está acostumbrada a presentarse como inexperta, aunque todo lo que existía en la isla desde su llegada era eso: desconocido. Tardó un par de segundos en reaccionar al cambio de escenario. Sus orbes no solo viajaron de la taza al dueño, también miró a su alrededor, y posteriormente, dejó escapar una carcajada inesperada. Dejó su taza en la mesa para cubrirse los labios, ¿quién se creía para burlarse de la creación de otro cuando la suya ni siquiera podía sostenerse? " Yo..." pausó " Me dejaste sin palabras " reconoció, suavizando la seriedad en su rostro. " ¿Quién es? ¿Eres tú? " No veía similitud en absoluto pero se permitió bromear con un desconocido. " ¿Intentaste ponerle agua? La mía tiene grietas al parecer " eso fue lo que observó al hacerlo con la suya.
Bien, Vox se daría con satisfecho tras aquella risita escondida. Al menos ahora la mujer no se veía tan tensa.
"Es—" pensó en quien le sirvió de inspiración y las líneas de su mandíbula se tensaron de inmediato. "Es una persona que conocí antes." Era su mejor amigo. O algo así. "Tenía una nariz graciosa, pensé que no habría mejor modelo que él." Cosa que, de hecho, no era verdad, ¿pero importaba? No es como si ella supiera de quién hablaba— no es como si importara. "En fin, todavía no la he probado..." Se rascó distraídamente la barbilla. Tras pensarlo un poco más, volvió los ojos a ella."¿Quieres hacerme el honor?" Volvió a empujar la taza un poquito más hacia ella. "¿Le preguntaste al maestro si se pueden corregir esas grietas? Sería una pena que te vayas de aquí con las manos vacías. Dicen que lo que importa es el proceso, no el resultado, pero tampoco está mal ser codicioso."
brought nothing to the gun fight. whatever man
“ ¿no has visto un sombrero por aquí? estaba intentando bailar en el grupo y de repente salió volando ” pregunta a la persona más próxima. no obstante, en lugar de mostrar inquietud por el accesorio perdido, una enorme sonrisa decora su rostro, contagiada de la jovial atmósfera en la plaza. “ ¿ya lo intentaste también? se necesita más coordinación de lo que parece. ”
Detrás de su espalda hizo emerger el sombrero que había salido volando por la brisa tan solo segundos atrás. Vox había logrado atajarlo y recuperar una compostura tranquila para no lucir sospechoso. Pero dado que no podría alargar aquel juego, pues le habían preguntado directamente, decidió no dar mayores preámbulos. "No lo dudo, me daría miedo a mí mismo animarme a participar," en un movimiento rápido pero gentil, deja el sombrero sobre la cabeza castaña. "¿Y si me toman por criminal tras haber pisoteado a la mitad de los participantes? Mis dos pies izquierdos son un peligro hasta para mí mismo," exagera con un tono bromista y carismático. Simplemente se había detenido allí para observarles, quizá distraer su mente algunos minutos, y había terminado por quedarse por, al menos, cuatro canciones completas.
se olvidó de comer algo antes de salir ── ¿sería por eso que ese pedazo de pan sabía tan bien? podría jurar que la combinación de harina y bebida azucarada no estaban en su lista de permitidos, pero ¡sabía tan bien! ‘ ¿quieres? ’ le ofreció a la primera persona que vio al apoyarse contra la baranda de concreto, justo la que daba hacia el mar que se teñía de un tenue naranja. ‘ no sé qué hará el señor que enseña a hacer pan, pero es el más delicioso que he comido en mi vida ’ y vaya que había probado unos cuantos. aunque no era un experto. bah, quizás sólo tenía hambre. ‘ ¿sabes si tiene una panadería o algo? ’ dios, no se callaba. nunca aprendió a hacerlo.
La llegada del muchacho le arrancó de sus pensamientos. Y para bien, pues no habían tomado un buen camino. "¿Te soy honesto? No sé de quién me estás hablando, llegué anoche y no conozco a nadie. Pero no te rechazaré la oferta—" extendió la mano a la espera de un trozo del pan. Vox era bueno sólo en un puñado de cosas: el béisbol, hablar frente a públicos grandes, y aceptar la generosidad de los demás (incluso si esta sólo aparentaba serlo). ¿Acaso se le miraba el colmillo al caballo regalado? "Si tan bueno es, deberías decírselo a él y no a mí, podrías hacerle el día feliz." Además, a él también le serviría elegir cuál sería su cena. Pronto se haría de noche y sólo había picado aquí y allá.
"¿Qué dices? ¿Te gustaría entrar a la clase muestra?" No sería la primera del día, había tenido que forzarse a trabajar ese día. "Suelen ser de acuerdo al nivel de griego que manejes y es una gran oportunidad de tener contacto con los mayores del lugar." Aunque sus palabras eran ciertas solo deseaba una negativa para tomarla como oportunidad de escaparse a la plaza para conseguir algo de gelato.
"Mmmmn, no, creo que paso." No creía, estaba segurísimo. La mayoría de las personas con las que se había cruzado hablaba inglés lo suficientemente bien como para no sentir necesidad de aprender un idioma adicional. Además, no es que fuese algo que se le diera con facilidad. "No quisiera hacerte perder el tiempo, no conozco ni pe," se alza de hombros, sin vergüenza. "De hecho, estaba buscando un lugar con bebidas que me recomendaron, ¿quizá sí me puedas ayudar con eso? Venden unas bebidas parecidas al fruit punch con bastantes frutas troceadas en su interior, ¿las has visto?"
"¿Y bien?" Mentón apunta hacia una de las mesas colmadas de bocadillos, mientras su sonrisa comienza a elevarle las comisuras sultilmente. "¿Ya probaste las salsas con tomate? Te encantarán. Puedo asegurártelo".
"No," su respuesta fue tan rotunda como inmediata. Sin embargo, la confianza con la que le ofrecía aquella oportunidad abrió el espacio para una nueva cautela. "Todavía," achica los ojos hacia ella. Para su vergüenza, nunca había sido un aficionado a las verduras. Pero ya que estaba en aquella isla para ser un Vox diferente, o, por lo menos, descubrir cuál era el Vox que quería ser, terminó asintiendo, resignado. "Vale, me ganaste, por la manera en que lo dices me haces sentir que mi vida cambiará cuando lo haga. ¿Cuánto debo pagar?"
‘ hola, bienvenidos, bienvenidos. ’ habla mientras va caminando por el evento, amplia sonrisa acompaña palabras dulces que salen de sus labios, genuinas, contenta por los nuevos rostros y por los ya conocidos también. ‘ estoy repartiendo flores. ’ muestra pequeña canasta en mano. ‘ hay lavandas, margaritas, jazmines, hibiscos y clavelinas. ’ a medida que las nombra va señalándolas, son gratis para todo el que desee una. ‘ ¡y puedes encontrar muchas más en la floristería enna! ’ finaliza con una pequeña promoción, ¡que más quisiera ella que un montón de personas llenando su nuevo local! como dueña sería un sueño.
A Vox le estaba gustando la idea de explorar y dejarse conquistar por aquella isla. Sin embargo, y sin poder evitarlo, había detalles que le hacían viajar hacia Chicago de nuevo. Aquellas flores siendo regalados por la mujercita fue una de ellas. ¿Y cómo no? Para bien o para mal, con los años se las había aprendido todas y cada una de ellas.
"Margaritas..." Menciona aquella que ha terminado entre sus dedos. El amago de sonrisa ni siquiera ha llegado a sus ojos. "¿Tú eres Enna?" Porque eso era un nombre, ¿cierto?
"Honestamente no sé qué estoy haciendo" le confesó a la persona a su lado mientras moldeaba la arcilla con cierta torpeza. "No soy tan mala con las manualidades, pero esto..." largó un silbidito entretenido antes de reír. "Supongo que es un pobre intento de florero" suspiró antes de mirar a su acompañante con una sonrisa. "¿Tú estás mirando o también vas a intentar?"
Le había llamado la atención el peculiar florero, por eso se había detenido, para estudiarlo. Sin embargo, al ser increpado sobre su presencia no le quedó de otra que exponer su (ridiculísimo) proyecto. "¿Tantas ganas tienes de verme fracasar? Pues no te daré el gusto, ya vas a ver—" la reta con un deje juguetón. Entonces camina hacia algunos asientos a la derecha, donde ha dejado su arcilla a la espera de ser horneada. De regreso, se sienta junto a la rubia, dejando por delante el intento de shrek terroso. "¿Qué tal? ¿Acaso no es una obra de arte?" Apoya un codo sobre la mesa, sonriendo con orgullo.
Una y otra vez intentó componer su producto. Finalmente se rindió hablando en voz alta, notando que existía otra presencia junto a ella. " Eh, la tallerista de alfarería es muy buena. Yo soy la que no tiene alma artística " reconoció, moviendo su mano alrededor de la taza que intentó con todas sus fuerzas no hacer pedazos. Ni siquiera es capaz de sostenerla adecuadamente, su mango resultó más afectada. " No creo que pueda tomar mi café de mañana en esto ".
Vox chasqueó la lengua, meneando la cabeza repetidas veces con decepción. Fingida decepción, de hecho, pues en cuanto ella terminó, empujó la propia por delante para que quedara a la vista. "Lo siento, amiga, si esto es una competencia no le ganarás a la mía en fealdad." Más tarde, una sonrisa pequeña fue haciéndose espacio en su expresión. Su propósito había sido hacer una tontera, y he ahí el resultado. ¿Acaso su agente no le había dicho que debía empezar a tomarse la vida con un poco menos de seriedad? ¡Pues eso intentaba! "Mira, mientras no gotee el contenido, a mí me parece que está perfecta."