La casa de Allende
Crónica inspirada en José Rogelio Fernández
Esto lo escribo desde El Peral, lugar donde estoy internado por los daños que me han hecho cuando era niño. Colgarme de los pies, golpearme con varillas, llamarme bestia…
¿Creen que eso era normal? ¿Cómo pudieron hacerle eso a un pequeño niño indefenso? Gracias presidente por dejarme a cargo de carabineros y uniformados de todo tipo los cuales nos torturaban diariamente en su “segunda casa de descanso”. Pero en fin, no se preocupe lo perdono.














