¿El amor que te sostiene puede transformarse en una corona tan pesada para tu vitalidad?
¿Puede transformarse en los barrotes de tu libertad?
¿O serán los grilletes que detengan tus profundos anhelos?
Quizás en este momento estas gritando entre lineas, y mis ojos están vendados por la admiración.
Una historia que se me olvido como iba a continuar.
Así que termine denominando a este escrito: Celos.
Una canción rock resuena en el lugar al mismo tiempo que las personas elevan sus voces para poder charlar, en el caso de Timothy aquellos elementos son simples distractores. Como siempre su rostro expresa indiferencia ante casi todo, excepto su círculo de amigos cercanos o como él los denomina en ese momento: seres malvados que lo obligaron a asistir a un antro nocturno.
Observa de reojo a un sujeto de cabello azabache, chaqueta de cuero y con una sonrisa que solo puede anunciar problemas. Ve como el sujeto, digno de su contemplación, camina de un lugar a otro, simplemente solo, pero no pasa mucho tiempo hasta que lo ve charlar animadamente con otras personas. Es normal que alguien sociabilice, se dice a si mismo Tim, pero sin duda es algo anormal sentir una punzada de celos.
No se conocen en lo más mínimo, pero su cuerpo no comprende razones, en su interior algo se retuerce incomodo y furioso. Es letal para su equilibrio emocional. Lástima que aquello sea una gran mentira para engañar a su mente.
Pasaron diez minutos después de dejar el recinto excusándose que su tutor legal llamo de emergencia a la familia. En menos de 30 minutos está en la mansión, frente al televisor viendo orgullo y prejuicio mientras come unas galletas. Nuevamente comienza a idear otra mentira para evadir su mente, con la esperanza de no sentir dolor al ver a Jason cada vez que visitan aquel lugar.
Fue un día como ayer, un día martes a las tres, donde Jason no regreso más. Donde las nubes se vestían de gris, a la espera de que él llegara en cualquier momento a tomar café. Solo dejo descansar un libro en paz, una autobiografía que no podrá continuar jamás.
Tim comprendió que desde ese momento tendría que conformarse con la miseria de capucha roja y su soledad. A través de sonrisas en fotografías y residuos de cigarrillo que fumaba a las tres.
Pero eso debe terminar, porque no existe el hoy, ni el mañana y ya no hay rastros del ayer.
Después de todo Jason se despidió a las tres, sin temor y con la certeza que ser excesivamente nocivo para Tim . Al mismo tiempo el joven fotógrafo era demasiado correcto para él. Un acuerdo silencioso que pactaron un martes.
Después de ese momento, ese instante asfixiante, es cómo recuerdan el ayer cuando cruzaron sus miradas en un bar. Entre copas lograron recordar que no existe el amor como tal. Excusa sutil frente a una verdad esculpida a pulso y que ambos solían negar un martes a las tres.
Ya no debería importar lo que fue, lo que es, ni lo que será, porque fue un martes a las tres cuando todo acabo.
Cuando creí que esto solo sería un simple oneshot... continuación de Un verano eterno
"El verano termino junto con los atardeceres cerca del bosque y el eco de los búhos en las noches de fogata. Para Jason el inicio del otoño significaba que..."
Un otoño transitorio
El verano termino junto con los atardeceres cerca del bosque y el eco de los búhos en las noches de fogata. Para Jason el inicio del otoño significaba que podría establecer una nueva relación con su vecino, amigo y amor de verano. Estaba ilusionado, al igual que los instantes donde ambos se tomaban de las manos y todo el resto del entorno quedaba en el olvido. y con ello, la caída de lo que alguna vez fue hermoso e importante.
Lamentablemente lo que pensaba que se convertiría en una amistad plena se transformo en una promesa fragmentada. Jason después de desempacar y estar un par de días perdiendo el tiempo en la mansión (o mejor dicho reuniendo valor), se acerco a la casa de sus vecinos los Drake. Toco el timbre, pero el sonido solo provoco un eco que incluso el pudo percibir desde la lejanía. Estaba ante mansión de cristal abandona a su propia suerte.
Paso horas gritando, nadie lo escucho. Paso días vigilando a la espera de un milagro que nunca sucedió.
Algo en su interior quemaba, se sentía como un estúpido. Sus manos y labios ardían, en su interior se arremolinaba el dolor de la desilusión. Los días reuniendo valor los sintió como una perdida y el verano fue una gran broma. En su mente todo lo que le pareció hermoso ahora era horrible.
La sonrisa deslumbrante de Tim ahora le pareció calculadora y falsa, sus ojos que eran enigmáticos no eran más que cascarones vacíos, la voz melodiosa dio paso a un ruido ensordecedor. Todo lo cautivante en Timothy Drake quedo en un verano eterno.
Después del regreso a la rutina en la mansión, Bruce anuncio que tenía información privilegiada respecto a una noticia que remecería Gotham. En un comienzo no le prestó importancia, nada tenía importancia en su mundo de resentimiento, pero el semblante de Bruce hizo que cambiara de parecer. Con una cautela casi inusual, Bruce le dijo del accidente de los Drakes. Sin sobrevivientes y con su único heredero perdido.
Jason no tenía el valor de contemplar el rostro de Tim, ni siquiera en sus recuerdos.
Porque en el instante que tuviste la oportunidad apuñalaste al joven de cabello azabache y regresaste al mar con el temor como cómplice, con el miedo de ser simple espuma.
Ellos me borraron de sus recuerdos, de aquellos todos podían observar, los guardaron en una pequeña caja en lo más profundo de su mente, en un rincón donde nunca más vieran la luz. Es como no existir. Intento no juzgarlos, porque para ellos debe ser doloroso no poder enfrentar sus propios recuerdos, sus experiencias, parte de su vida.
No todos tienen la fuerza para poder vivir de sus errores, de sus aciertos y vivencias significativas.
Comenzaron hablar como dos completos desconocidos. Sin conocer sobre su pasado, sin siquiera conocer sus rostros comenzaron a charlar sobre sus pasatiempos para hacer más amena la cuenta regresiva hasta el día de su encuentro. Un encuentro donde el joven de cabello azabache era un ciclope y su acompañante de cabellos dorados era el guía de un laberinto muy particular.
Su encuentro en el laberinto fue torpe, pero no por ello menos especial. En ese momento observaron sus rostros sin imaginar la magnitud de su encuentro, un impacto certero que indicaría un antes y después de sus vidas. Aunque esto último puedo ser muy relativo, como todo en este mundo.
Después de todo la mente juega con todos, especialmente con que se percibe importante, es un engaño efímero. Porque un día uno de los desconocidos despierta y se da cuenta que una parte de él falta, es un brazo o una pierna. Más tarde se percata que es su cabeza y corazón.
No existe belleza en un pasado inexistente, no existe amor o respeto. Solo es desprecio por lo que alguna vez fue importante para los dos. La excepción del atardecer.
Desde que la viste puedes comenzar a contar los días hasta el momento de tener el valor de declararte.
Hay días donde la ves caminar, sonriente, un brillo acaricia sus labios hasta sus ojos. Camina como si estuviera a travesando un campo de flores en plena primavera, una danza. No es de extrañar que otros días anhelas su sonrisa como los rayos de sol en los días nublados.
A veces puedes imaginar conversaciones, chistes, desacuerdo o simplemente el estar en silencio. Cerca uno del otro. Pero no son más que fantasías que alimentan tu esperanza, es la energía suficiente para transformarte en un mártir que cree que no es lo suficientemente bueno como persona, que no eres digno de ella. Por ello te esfuerzas, incluso al punto de reinventarte para ser digno, con el fin que ella pueda considerarte como un igual.
Pasan las estaciones y los días para poder construir un nuevo camino.
Lamentablemente no sabías que aquella cuenta de días, horas, minutos y segundo no es más que la cuenta regresiva hasta el día de su deceso. Hasta el momento donde la observas como una joya protegida por una vitrina, ella es la más hermosa de todas. Lo es en aquel instante y lo será para la eternidad.
Tempo di valse (Procedimiento + Academia + Nathan) Más Drabbles
Tempo di valse (Procedimiento + Academia + Nathan) Más Drabbles... antes de configurar un oneshot.
Tempo di valse
Procedimiento
La academia de danza era un templo de hielo, sus bailarines no eran más que simples soldados a la espera de las ordenes del instructor. La misión de ellos era encantar al público con sus interpretaciones, satisfacer la necesidad de goce estético de la elite de aquella ciudad. Ellos calmaban a las bestias despiadadas que habitaban en el interior de cada persona.
Para Edward el rumbo de su vida como soldado fue planeado antes de nacer, aquello era su destino. Desde sus primeros pasos sabía que estaba condenado a la perfección. Con los años su vida fue tomando una dirección de entrenamiento riguroso guiado especialmente por el entrenador que sus padres contrataron. El era la herramienta para que ambos doctores tuviesen un estatus mayor en la sociedad en la cual se desenvolvían, Edd lo sabia… pero en ocasiones el anhelo por un gesto de amor de sus padres lo enceguecía.
Por ello el joven de pelo azabache no cuestiono su vida basada en estudios y clases de artes, especialmente las extenuantes practicas de danza. Cada detalle en su vida estaba establecido, los juegos de niños no existían, menos las amistades. Los años pasaron en búsqueda de la perfección, pero lo que no consideraron ninguno de los involucrados es que para lograr aprender ciertas lecciones se requiere del error.
Academia
Paso a paso el tiempo transcurrió y pronto el joven de cabello azabache fue obligado a dejar sus clases privadas, la jaula donde vivió todos estos años no era la suficientemente amplia para desarrollarse. Al igual que dejar unos zapatos atrás, el joven se despidió de su instructor. Frente a sus ojos estaban las nuevas zapatillas que guiarían su camino, la Academia.
La academia era un lugar que se caracterizaba por la rigurosidad y hermetismo absoluto, medida que potenciaba el valor de sus presentaciones y cautivaba por su misterio.
Nathan.
A Eddward le gustaría decir que conoció a Nathan en la academia, pero eso sería una mentira tan grande como su faceta de cisne blanco. Ambos se conocieron en los suburbios, en un club del cual no recuerda el nombre, solo recuerda las luces de un pasillo que parpadeaban y las murallas inmutables del baño.
Fue un encuentro casual en un lugar grotesco, donde las luces de neón revelaban parte de las facciones del un joven de cabello verde y ojos dorados, que enredaba más y más el joven del cisne blanco y del cisne negro. Fue perfecto, porque creían que ese era su primer y último encuentro. La vida es un tanto irónica.
Y aunque no quiera admitirlo aquel recuerdo vago, sucio y con demasiado ruido es uno de sus momentos más preciado. Eddward no duda que joven de cabello verdoso está consciente sobre ese detalle y que lo sabe disimular perfectamente. Por su parte Eddward también sabe disimular con destreza, especialmente su sorpresa al ver a Nathan en la academia por primera vez.
Su primer encuentro es una mentira tan grande como negar su faceta de cisne negro ante otras personas.
Kevedd "...siempre puedes cambiar de nombre y aparentar que aquello nunca sucedió"
Eddy, Ed y tu caminan casi por inercia, charlan como los mejores amigos de la infancia, pero tu mirada se desvía hacia la derecha donde se ubica una mancha de color anaranjado. Sabes que algo en tu interior se siente incomodo y puedes casi palpar el cambio en tu sistema nervioso. Todo sucede sin razón aparente, pero eso no es más que es una mentira que todos deberían saber.
Escuchas casi con atención una de las bromas de Eddy, piensas que él habla sobre algo que no puedes recordar bien (quizás sobre las diferencias y similitudes de su vida con la vida de su hermana… o sobre ir a comprar dulces al finalizar el día). Definitivamente no prestas atención a sus palabras, no dudas en usar tu mascara habitual de comprensión, terminas asintiendo educadamente.
Es adorable ¿no?. Perfecto. Porque adorable es una palabra muy tonta, un término perfecto para lo que acabas de sentir.
Después de evadir unos cuantos minutos su presencia les dices a Ed y Eddy que se acerquen, aquello es tu primera victoria. La segunda batalla se define en tratar de iniciar una conversación. Lo logras sin problemas aparentes… excepto que cuando intentas iniciar una conversación puedes sentir el peso de la mirada de Eddy.
Al momento de hablar tratas de equilibrar la indiferencia con los nervios. Dices unas cuantas palabras tontas y te despides sin recordar muy bien que acabas de decir a esa persona, te acercas nuevamente a Ed y Eddy. Caminan otra vez. Eddy te mira como si quisiera decir "Te molestare con esto el resto de tu vida", sabes que cumplirá con aquella afirmación imaginaria.
No tardan en cambiar de tema, por lo cual aprovechas ese instante para recriminar tu torpeza social mientras ignoras el ardor de tus mejillas. Ahora sí prestas atención a la plática de Ed y Eddy. Anhelas que tus días torpes como Eddward no se vuelvan a repetir, sino siempre puedes cambiar de nombre y aparentar que aquello nunca sucedió.
Bien... empecé a escribir algunas cosas bastante breves. Al revisar los documentos otro día me percate que un par de historias empezaban con "La mente de Timothy blah blah", lo más curioso es que de algún modo pueden tener sentido entre si (Como todo buen universo - mundo alterno).
Cabe mencionar que contiene insinuaciones de DickJay, JayTim... por el momento. Porque todo puede cambiar!
1.
La mente de Timothy trabaja más rápido que en otras situaciones, está inquieto al no saber el paradero del anterior Robin, Jason Todd, quien solo hace unas semanas lo habían encontrado como un zombie. Jason apenas reaccionaba a su nombre, el único cambio significativo fue ante la figura de Robin y Dick Grayson. Decir que esa reacción fue sospechoso era una mentira piadosa, Tim infirió la respuesta, la cual no le gustaba en lo más mínimo.
Ahora todo era incertidumbre, porque sin querer las fuerzas de su alrededor lo arrastraron al triangulo de las bermudas. Era demasiado tarde para escapar. Sin duda era imposible cambiar el pasado como la muerte de Robin o asistir al circo con sus padres, estaba atrapado entre el presente y el anhelo del futuro.
Con aquella idea en su mente Tim se resigna a continuar patrullando la ciudad. Se balancea entre los edificios hasta estar exhausto, deteniéndose en uno de los tejados donde cierra sus ojos, y es ahí donde no puede evitar imaginar los fantasmas de Jason y Dick. En su mente cobran vida los susurros y ese maldito vinculo que descubrió. Los odiaba y también a sí mismo por caer en ese maldito triangulo.
No soportaba vivir en el triangulo de las bermudas.
2.
La mente de Timothy deambula entre los recuerdos de la muerte de Jason, su vida como Drake y el sonido de una risa sepulcral. Por ello el tiempo en aquel lugar es fluido, para él no existen los lunes o los jueves, los miércoles no son la mitad de la semana, los martes y viernes son cosas que se escuchan graciosas, mientras que los fin de semana es tan cercano como escuchar una profecía sobre el fin del mundo. Es tan gracioso que no es capaz de encontrar un sonido adecuado para reír.
Por otro lado es tan triste que no encuentra las lagrimas adecuadas para poder llorar la ausencia de Jason. Duele a tal punto que es casi indescriptible, no lo puede expresar como quisiera, su cuerpo esta atrofiado y divorciado de su mente. Se auto protege del dolor, pero no es suficiente para poder morir u olvidar la existencia de Jason.
Es una tragedia y una comedia al mismo tiempo, la ironía de la vida de un simple joven que estuvo en el momento preciso de una serie de sucesos desafortunados.
Takano está sentado en el penúltimo vagón del tren, como siempre mirando por la ventana, ve pasar a gran velocidad un montón de cosas. El paisaje, las personas, animales y una infinidad de detalles que no sería capaz de contar jamás.
Piensa que la vida es similar a ese instante, donde estas tan absorto en llegar a la última estación que no eres capaz de percatarte de la cantidad de información que captan los sentidos. A veces pasa tan rápido que durante la rutina olvida la cantidad de tiempo que transcurre de un hecho significativo en su vida. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde…?
En ocasiones lo recuerda, otras trata de parecer un tonto y dejar pasar la respuesta en el fondo de su mente. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde…? Desde su primer amor se esfumo, desde que descubrió que el chico de cabello castaño y mirada soñadora solo es ficción. Solo es un nombre de alguien que apartemente no existió más que en sus recuerdos.
El tiempo pasa más rápido de lo que imaginabas, el cambio es de tal magnitud que realmente crees que uno o dos años son décadas. Recuerdas los encuentros casuales donde charlaban de trivialidades, donde compartían secretos y sueños, ahora nada de eso queda. Incluso te preguntas si alguna vez sucedió, lo dudas.
Tratas de recordar aquello que en su momento fueron hechos, tratas de convencerte con una frase determinada a ser una verdad universal. Quizás influye ese pequeño detalle que aun guardas en una caja, junto con todos los regalos que recibiste y los que no alcanzaste a entregar. Cada uno con su etiqueta correspondiente.
Finalmente recuerdas. Ves en tu mente destellos de anaranjado, el sonido de un motor y una palabra, una simple muletilla que en el pasado fue un insulto de infancia. Muerdes tu labio solo para estar consciente de tu dolor físico. Es algo inútil, son recuerdos narcisistas, porque no está él.
El tiempo pasa demasiado rápido para un par de desconocidos. El esmeralda ya no existe en tu vida, y, anaranjado tampoco existe en la suya.