Trague saliva, con las manos en el regazo. Alcé la barbilla hacia ti y te quedaste callado, pero tus ojos descendieron hasta posarse en mis labios. Tiraste el cigarro. - ¿Por qué haces todo esto por mi?- te pregunté - Es evidente, ¿no? Voy a casarme contigo Valentina.
El chico que dibujaba constelaciones














