Guía de la buena esposa redux
1. Ser la misma persona con la que se casó - La misma. No, no te excuses contigo misma diciendo que sin la peluquera no puedes hacerte el mismo recogido que el día de la boda, o que el vestido de novia ya huele raro. ¡Piensa en tu hombre! ¡Si se casó contigo es porque le gustabas así!
2. Sigue siendo guapa – Eso de ponerse hasta el moño de polvorones en navidad es de solteras, que no tienen a nadie a quien complacer. Tu vida ha pasado de Misión: Imposible para encontrar al hombre de tu vida a Operación: Bikini para siempre.
3. Escúchalo y estáte atenta – Si te pregunta por tu día, contéstale que ha sido sólo una sucesión de interminables horas esperando a volver a su lado. Sólo debéis hablar del suyo. Si se aburre de que asientas y sonrías, bájate el escote (pero no demasiado, no se te vea el michelín).
4. Cuida la comunicación, es un arte – Si lleva más de 20 minutos sin dar señales de vida, sácate una foto lasciva en lencería fina y envíasela por WhatsApp, o se fugará con su secretaria. Elige la posición diaria en el Kamasutra y vete estirando, ¡así estarás lista cuando vuelva a casa!
5. Ten intimidad con tu marido todos los días – Si tiene que pasar al baño a hacer de vientre, ¡convéncele de que deje la puerta abierta! Es fundamental que no haya muros entre vosotros.
6. Pon más amistad en tu romance – Pon el canal de deportes y abre dos cervezas. Llámale “tío” y discute cuál es la mejor escudería de F1 en base a sus colores. Grita que hay que acelerar en las curvas, y si tu marido te lleva la contraria, dile que su madre no opinaba lo mismo mientras hacíais obscenidades. Tírate un pedete por parada en boxes. ¡Sé su colega, tronca, o irá a buscarse amigos a los bares!
7. Acaricia su ego, y otras partes de su cuerpo – Los hombres son sólo bebés muy grandes y con vello, necesitan que estés constantemente pendiente de ellos y de sus necesidades. Practícale sexo oral cuando haga algo bien. Hazlo con la mano cuando haga algo mal. Recuerda que es menos hombre si quiere satisfacerte sexualmente a ti.
8. Sé sexy – Si te gusta ser tu misma cuando él no está, asegúrate de dejar de serlo cuando le oigas llegar. Nunca lleves nada que no sea de encaje, seda o transparente. Y nada de vello de cejas para abajo, ¡el vello sólo es bello en ellos!
9. Crea ambiente – Habrá días en los que no te apetezca practicar sexo, ¡no pasa nada! Abre dos botellas de vino antes de que llegue, una para que respire y esté lista para que os relajéis juntos, y otra para ti, para bebértela antes. Si tenéis niños, borra completamente su existencia, tira los juguetes por el balcón, pon boca abajo las fotografías y amordázalos para que no hagan ruido. A ellos los pariste pero a él lo encontraste en la calle, ¡con lo difícil que es!
10. Organiza bien tu tiempo – A veces algo sale mal y nacen niños, pero no dejes que le roben tiempo a tu marido, él es hombrecito de la casa. Come todos los días con él, todos. Si te dice que tiene comida de trabajo, espera en la puerta del restaurante para acompañarlo de vuelta a la oficina. Si le dejas un día solo, se irá con otra, posiblemente a la hora del café.
11. Cocina – Cocinar está bien, ¡pero recuerda hacerlo en lencería! Es muy importante estar siempre lista para cuando él quiera practicar sexo. Cuidado con que te salte el aceite hirviendo sobre tu cuerpo prácticamente desnudo, ¡no quieres montar una escena delante de él! Sírvele siempre el postre sobre tus genitales.
12. Mantén tu propia identidad – Es muy importante decirte esto para mantener la coherencia con los puntos anteriores.