—Esto está más vacío...
—¿Adivinarlo? —alzó una ceja, interrogativo—. ¿Estabas trabajando de cortesana por ahí para sacarte algunos dineros? —bromeó, soltando una carcajada irónica.
¿Cortesana? Estamos en el siglo veintiuno --siguió con la broma y soltó una risa. --Estaba en Italia, estúpido.












