Parece que me gusta sufrir. Y tomar vino o cerveza y unas clotia y ashgawanda y pastillas para dormir, y mas vino y mas cerveza, y otra pastilla para dormir y antes un pedacito de clotia, pero hoy ya no más clotia. Me gusta sufrir, parece que me gusta sufrir, o capaz lo que me gusta es pegarme un palo en la cabeza y estar en una sin tanta realidad. Parece que me gusta sufrir, a veces sufrir en serio, y pensar lo peor y llorar fuerte y llorar mirando para afuera de la micro y caminando por Stgo con bruma densa, y llorar y caminar o llorar y mirar por la ventana, y suspirar y que me falte el aire, y llorar y sufrir y pensar siempre lo peor. Me gusta sufrir y no lo sabía, me enteré cuando me lo dijo la Camila, para mi siempre había sido lo normal. Entonces lo normal era sufrir, y aislarme tratar de escapar y salir corriendo, juntar razones para llorar y hacerlo de una vez por todas después de que la vida te obliga a guardarte el llanto hasta que estas sola rodeada de gente.











