se sorprende. ¿cómo no hacerlo si se esperaba una respuesta negativa? con palabras y un tono cuidado para no decepcionarla, pero un rechazo a fin de cuentas. por más que fuera poseedora de todo el positivismo existente en el mundo, creyó que river tendría ánimos de regresar a la isla. marcharse, no por placer de dejarla atrás, sino porque su vida sigue allí, con amigues está segura que extraña tanto como ella, pues comparten ciertas conexiones. la siguiente pregunta solo añade más a su momentánea confusión, hasta consigue que lo mire con detenimiento por un par de minutos. en silencio, se espera que rompa en una sonrisa y carcajada antes de recordarle que no puede seguir con ella. pero nada de eso llega, y las esperanzas renacen entre cenizas sin dar más paso a dudas. ya se ha ilusionado, no hay marcha atrás. ‘ en… un par de semanas ’ en parte no puede terminar de creérselo, por eso tarda en reaccionar / actuar. tanta emoción siente al respecto, que hasta parece olvidarse las fechas dentro de su calendario laboral. más de una semana, poco menos de un menos. era algo así, ¿no? debería consultarlo con su mánager. ah, eso significaría que river se quedaría más tiempo con ella. ‘ será mucho más entretenido ir contigo. ¡visitaremos más lugares! seguro te gustarán un montón ’ la idea le fascina, hasta devolverle el brillo con los meses perdido a sus ojos. miles de escenarios son ideados por su mente, donde en todos le enseña a su amigo lo mejor de ese mundo lejano a svalbarö. ‘ buscaré los álbumes luego — sabía que de algo serviría traerlos conmigo ’ recuerdos que su madre almacenó para la eternidad con tal de documentar el crecimiento de sus dos hijos con el pasar de los años. cuando sus padres fallecieron, fue ella misma quien se encargó de seguir rellenando la carpeta con fotografías suyas, de lauren y, por supuesto, también de toothless. así era su familia ahora, conformada por ellos tres, y por eso a veces es tan doloroso estar lejos de su hermano mayor. ‘ no creo que ninguna de las funciones que den sea aburrida ’ opina, ladeando apenas el rostro mientras lo observa. ‘ pocas cosas no capturan mi interés… el papeleo de los aeropuertos, por ejemplo ’ para mencionar algo, ya que en realidad no viene nada a su mente. le gusta aprender sobre cosas nuevas, especialmente porque de esa forma tiene más opciones de temas para entablar conversaciones con las personas. ni hablar de cuánto le alegra poder presenciar en primera mano la felicidad que ciertas pasiones despiertan en otres. con river no sería distinto. ‘ hm, no me gusta pensar que vives desganado ’ un mohín hace resaltar el labio inferior, hablando aún en un susurro para no arruinar el tranquilo ambiente que los envuelve. las caricias sobre cabellera azabache continúan distraídamente, funcionando como tranquilizante para ella misma por igual. la unión de sus manos despierta una nueva sonrisa — una que luego flaquea al escucharlo. ¿está soñando? no sería la primera vez que sucede. sin notarlo, el enfoque de su mirada cae hasta pétalos foráneos, distrayéndose allí. dígitos de la extremidad en libertad delinean el rostro que nunca salió de su mente desde el primer minuto en el que lo conoció. se arrepentiría de arruinar todo si todo se trata de un engaño de su propia mente, pero reconoce que no hay marcha atrás cuando es ella la que busca acortar las distancias entre los dos. con el primer roce de labios, los párpados caen y debe asentir levemente para entregarle una respuesta.
un par de semanas. se asegura de grabárselo en la mente, en los calendarios que habían dejado de importarle, y de servir de empujón para las emociones que quieren hacerse paso a cualquier costo. pero, ¿qué pasa si el precio a pagar es positivo? no quiere cegarse, pero es que junto a dior se siente tan bien, que le es imposible no recaer en la órbita que surge entre ambos. se conocen bien — ninguno se tomaría algo así a la ligera, menos, cuando los involucra a los dos. sabe que ella no se lo espera, es tan fácil verlo en la expresión que no puede hacer más que dibujar una sonrisa sutil, casi imperceptible. no sólo lo está haciendo por sí mismo, también quiere darle la ilusión que merece tener después de tanto tiempo alejada de las personas que quiere. ¿cómo es que dior nunca se hartó de que crease barreras invisibles? no, quizá es que nunca existieron del todo y, de hacerlo, no era más que una pared débil que sólo precisa de un empujón para romperse. una buena y absurda metáfora de lo que es el desastre de sus adentros. ‘ me van a gustar porque los veré contigo ’ no está exagerando, ni pecando en el exceso de adulación que comúnmente le ha sido remarcado — si no que se siente así, como si hubiese recibido la garantía del propio futuro. el tono vocal ha bajado unos cuantos decibelios también, porque dejar ver el interior siempre le ha provocado nudos en la garganta. la vulnerabilidad de la que tantes otres se han aprovechado en el pasado, y la seguridad que ella le brinda de que todo estará bien. la inclinación de la balanza siempre apunta a dior, no puede evitar pensar en qué atravesará la mente ajena, si es que se siente de la misma forma, o si tan sólo prima el afecto derivado de la amistad que comparten desde hace tiempo. ‘ espero que los álbumes vengan acompañados con la oportunidad de saber aún más de ti ’ las historias que no siempre se cuentan, los capítulos que se esconden al no considerarse atractivos para el ojo de la mayoría. no le importa, para él seguirá siendo inviable juzgarla. así, quizá esos nudos que lo oprimen se desatarían también, dispuestos a abrir las puertas de las memorias que sólo el entorno familiar conoce. se queda con la promesa de que eventualmente visitarán dicha ópera, pero es que el ambiente existente entre los dos lo atrapa hasta condenar el corazón. los latidos suben en velocidad, batallando con las sensaciones que cosquillean en el estómago cual carrera por vez la luz. al final y aunque no lo vea, la sonrisa se desplaza entre carmines antes de presionarlos con contrarios. los párpados se vuelven los siguientes en ceder, sumiéndolo en la oscuridad en la que va acompañado mientras deja que la danza fluya en un principio lenta, queriendo ser cuidadoso en el proceso. no sé da cuenta de que hace que agarre que existe entre dígitos se apriete un poco más, perdido en el anhelo que le hace sentir una calidez capaz de adormecer al resto de sentidos. la palma que está libre asciende por el cuello femenino, suficiente para poder sostener la mejilla impropia y dedicarle alguna que otra caricia. le cuesta separarse, así que cuando lo hace, es para volver a besarla de nuevo. el corazón no resiste, sabe que quiso hacerlo desde el principio. arrepentido de no tomar ese paso, quién diría que terminaría encontrándose ahí, sosteniendo algo tan preciado. la danza cesa, pero la frente todavía roza foránea, con las respiraciones mezclándose y convertidas en una. se aleja un poco, apenas lo suficiente para poder observar dichas facciones. en el silencio sabe que no existen palabras que hallar en su mente, así que las busca en el corazón: ‘ ya no —— ya no quiero ser sólo tu amigo ’