Confesando que el alma tengo en tus ojos
Me dijo el padre cura con mil enojos
"Que un pecado tan grande no perdonaba
Y que si te quería me condenaba"
"¡Me condenaba!"
Entonces con amante dulce arrebato
Del pecho en que lo llevo saqué un retrato
Y el cura al ver tu imagen, luz y alma mía
Contemplándolo absorto se sonreía
Él sonreía
"Esa sí que refleja santos amores"
Creyó que eras la Virgen de los Dolores
"Esa sí que es hermosa, qué luz destella"
Y yo le dije: "padre, ¡pues esta es ella!"
Olvidado ya el cura de su corona
Dijo abriendo los ojos: "linda persona
Si es buena como hermosa que en paz te quiera"
Y yo le digo: "padre, ¡si usted la viera!"
-Si usted la viera.













