Todo el mundo habla de la belleza de París, Roma, Londres, Praga... Sus calles, sus ríos, sus atardeceres, sus flores, sus olores y colores. Qué fácil es enamorarse del amor en sitios como esos, aunque no tenga ningún mérito. Levantarme cada mañana y que conviertas mi rutina, mi estrés, mis obligaciones y mis tormentos en algo que merece la pena hacer si estás conmigo. Convertir una calle cualquiera en el rincón más bonito del mundo si me sonríes. Hay muchos lugares mágicos, pero muy pocas personas capaces de hacer que cualquier lugar desprenda magia. Que grande es el mundo, y que pequeñito se queda a tu lado❤️














