REFLEXIÓN
Todos en la vida tenemos problemas, todos hemos pasado por experiencias amargas, algunas ni las hemos visto venir pero de repente ya están en nuestra vida, sin que ni para que; pero el problema en realidad no es la ausencia o presencia de los problemas sino la manera en que sepamos enfrentarlos, muchos los enfrentan dándole la espalda, con ello lo que lograrán es que hagan mayor estragos aún más de lo debido, pero cuando se encaran con la ayuda de Dios tenga por seguro que los podrá vencer por grandes que estos sean. Solamente tomados de la mano de Dios y de rodillas ante Él ustedes podrán hacerle frente a las adversidades por difíciles que parezcan y por muy agresivas que vengan. Dios es nuestro refugio y ayuda en los momentos más difíciles de nuestra vida.
“No tengas miedo, que yo estoy contigo; no te desanimes, que yo soy tu Dios. Yo soy quien te da fuerzas, y siempre te ayudaré; siempre te sostendré con mi justiciera mano derecha. Isaías 41:10














