del día 1 salto al 4. Menstruación, con la promesa de no volver a colgar y ponerme al día con los pendientes.
Milito y banco mucho que naturalicemos la menstruación: es un proceso fisiológico, natural, hecho tabú como todo lo que se vio ligado a “lo femenino” a través del tiempo.
Pero creo que también tenemos que dejar de romantizarla (ah, si, la famosa romantización); para mí, y supongo que para muches, no es un proceso místico de reconexión, volver a mi centro, hallarme, ni mucho menos. A veces es doloroso, me dispara 284 picos hormonales, me desestabiliza, malhumora, etc, etc. Es un proceso natural, cíclico, y ya. Incluso es un factor de desigualdad. Siento que volverlo algo ritual o espiritual de lo femenino volvería a ponerlo en ese pedestal de rareza, particularidad o como le quieran decir. No todes les que menstruamos nos identificamos de forma femenina. No todes les que menstruamos podemos acceder a productos de higiene, ni a los tratamientos para, por ejemplo, la endiometriosis.
Creo que es hora de traer la menstruación a nuestro plano de existencia y poner sobre la mesa las problemáticas reales que la acompañan, tapadas y escondidas con vergüenza como la toallita en la manga del buzo.












