“Podemos hacerte hasta una campaña” volvió a bromea, llevando una de sus manos a su boca mientras reía. “Él desearía tener una muerte digna en vez de eso” se mostró de acuerdo, asintiendo con solemnidad. “Adrien, lo mismo digo” dijo, estrechando y sacudiendo su mano una sola vez antes de soltarla. “Bueno, ¿y cuál es tu puesto?” Preguntó.
”Quizá deberíamos.” asintió, igualmente permitiendo que un par de risas salieran de su boca, “Claro, después de todo es el gran señor oscuro.” concordó. “Soy empleado en el área de entretenimiento,” contestó, usando un tono con el que se notaba estaba un tanto orgulloso de su empleo. “¿Y el tuyo?”














