Alfil a b5. Lo que la cabeza no podrá conseguir.
De todo lo que llevo vivido en este mundillo llamado Triatlon, escajo una parrafada que lo dice todo y continua así:
No fue uno de mis mejores entrenos, porque salí a correr con mis compañeros y al poco tiempo de estar rodando, me empezó a molestar mucho las pierna. No era dolor, era mucho kilometraje acumulado en esta semana, pero bueno mas menos aguante los 10km de rodaje a T2. Pero aun no sabia lo que me iba a esperar en el agua.
La fatiga muscular continuaba y al tirarme al agua, cuando mis dedos índices tocaron el agua, percibí, que los 2100m de entreno iban a ser un pleno infierno. Al igual que me pasaba a mis piernas en la carrera, le pasaba a mis brazos en el agua; y mi cuerpo al igual que mi cabeza pedían que me fuera al vestuario.
Pero no era dolor lo que sentía y si no siento dolor, parte de mi no llega a decirme que pare.
Ayer volví a sentir lo mismo que sentí en la CorreColari, volví a sentir ese agobio, ese no poder mas, pero a la vez querer.
Ayer mi cuerpo y mi cabeza, me dijeron de todo menos adelante. Mi cuerpo y mi cabeza, me dijeron que necesitábamos descansar.
Y si, no he de negarlo, necesitaba descansar porque el descansar también es un gran entrenamiento. Pero la proeza de ayer es que hice un leve jaque a mi cabeza, esa que tantas veces me dice que pare, pero muy pocas veces hago caso a esta orden.
El deporte es como una partida de ajedrez. Algunas veces tu cabeza te come un peón y deja débil tu menta. Pero muchas otras veces que tu le comes un alfil y dejas a tu cabeza herido con jaque al rey.
Juegan blancas: Le toca mover a mi cabeza… ¿Me ganara la partida esta vez?
Hoy he tomado una decisión, porque hace mucho tiempo que movió mi cabeza y yo me quede parado sin saber que hacer. Me tire desde el pontón de salida y por fin hoy he tocado ese agua marrón de la Casa de Campo. He dejado de engañarme y volví a ir con los que me vieron crecer. Tal vez ellos son los únicos que me comprenden y comprenderán.
Me fui para aprender, pero vuelvo para ser alguien con ellos. Porque me dejaron pegarme la ostia y ahora son ellos los que me recogen.
Tinta: El Pingüino que todo lo ve. 21 // 10 // 2014