»Habrá quien encenderá un cigarro al lado mismo de un barril de pólvora por ver, por saber, por tentar la suerte, para obligarse a sí mismo a poner a prueba su valor, por puro juego, por conocer los placeres de la ansiedad, por nada, por capricho, por matar el tiempo« Charles Baudelaire. 〰
Un libro más para sumar a nuestra bibliografía sobre moda y cultura visual. Se trata del libro sobre la trayectoria del diseñador belga, Dries Van Noten, quien en marzo del año en curso (2017) presentó su colección número 100. Para conmemorar este momento ha decidido lanzar un libro que se divide en 2 tomos, donde nos muestra todas sus colecciones. Los tomos se distribuyen de las colecciones número 1 a la 51 y de la colección 51 a la 100, donde a modo de retrospectiva, naturalmente en orden cronológico, nos muestra su quehacer creativo, desde sus comienzos hasta la actualidad, anexando imágenes nunca antes vistas.
Cada tomo de los libros es comentado por expertos del campo de la moda; Susannah Frankel para las colecciones de mujeres y Tim Blanks para la colección de hombres, quienes nos narran las referencias e inspiraciones de las colecciones, los procesos creativos, las anécdotas y los contextos de cada colección.
Estos dos libros nos introducen a la sintaxis visual de sus colecciones, captando el espíritu de su moda con más de 2000 imágenes tanto de la pasarela como de backstage, las locaciones y los momentos inesperados de cada show. Los libros serán publicados por Lannoo Publisers y estarán disponibles para su adquisición a partir del 1 de octubre del 2017.
Olivia Meza de la Orta es editora, escritora y periodista de moda con una trayectoria profesional de más de ocho años. Licenciada en Moda y Creación por IES Moda Casa de Francia, de la Orta es Fundadora y Directora Editorial de Meow Magazine. Sus textos han sido publicados en medios como La Tempestad, i-D, Elle México, Revista Código, y ha impartido charlas y participado en ponencias en instituciones como la Sala de Arte Público Siqueiros, FAD UNAM, Foto Museo Cuatro Caminos y Centro. También se ha desenvuelto en el ámbito educativo al impartir la cátedra de Estilismo y Producción de Moda, Coolhunting y Tendencias en TALLER Fashion Development. En esta entrevista, Olivia nos muestra su visión sobre leer y escribir moda.
¿Cómo y de dónde surge el interés por el campo de la moda?
Fue un interés nato. Desde que era chiquita siempre me llamó la atención la ropa y las revistas. En mi familia la mayoría son publicistas, siempre en casa de mi abuela llegaban todas las revistas, y las veía y las recortaba, armaba historias, y dibujaba mis diseños. Hacía mis propias revistas con hojas bond y las doblada, se llamaba Fashion Week y traían estos test que había en las revistas como Seventeen.
Yo quería ser diseñadora de moda –tenía esta idea que todos tienen al principio de querer ser diseñadora de moda y voy a ser súper wow– Me gustaba mucho armar una historia, así que supongo que de ahí se combinaron ambas cosas. No fue hasta que decidí que iba a estudiar moda, no me veía estudiando otra cosa. Yo estudie en una preparatoria pública, lo que me daba pase directo a la UNAM y en la UNAM no hay nada de moda. Lo más cercano era la ENAP Artes Plásticas y quede ahí. Iba a entrar y todo pero me quedaba lejísimos y después fui a ver varias universidades, vi Casa de Francia, me vi ahí, me gustó mucho, y así empezó todo.
¿Cómo fue la experiencia educativa (plan de estudios, maestros, evaluaciones) de estudiar Moda y Creación en IES Casa de Francia?
Creo que la moda en México académicamente sigue siendo algo muy nuevo. México no tiene cultura de la moda, no hay identidad de moda, y eso perjudica que los planes de estudio sean ineficientes. Todo va cambiando muy rápido y a veces tal o cuál materia ya no funciona. Sí teníamos maestros muy buenos pero en la parte de negocios, de cómo vender, la parte de Marketing, que es súper importante, era como segundo plano. Creo que te da una falsa idea de lo que es realmente trabajar en la industria.
Los maestros no están especializados y eso influye, aunque sea un maestro de Marketing, pero al final no sabe cómo funciona una marca de moda. Me acuerdo una vez un maestro, justo de Marketing, egresado del IPN, súper técnico, preguntó por los canales que existen de comunicación y yo dije Internet, el maestro me dijo que «El internet no servía, que todavía no habíamos llegado a eso» y en ese momento yo trabajaba como becaria en Nylon, hacía notas para la página web. Cuando me dijo que el Internet no servía yo me quede de ¿Cómo?
¿Cómo llegas a Nylon?
Una prima que estaba en una agencia me dijo que iba a llegar una revista de moda a México y que estaban buscando gente. Les pasó mi contacto y me mandaron a una entrevista. Me pidieron hacer notas prueba y me quede como becaria, y así fue que entre a Nylon. Prácticamente fue cuando empecé la licenciatura. Desde que inicie la carrera empecé a trabajar y la verdad es que eso me ayudó muchísimo, a generar contactos, a que la gente me conociera. Me gustó mucho darle un giro distinto a lo que leía de moda, aunque no lo sabía en ese momento. Fue muy natural, obviamente fui perfeccionando, al principio no escribía de wow pero sí tenía la vocación por así decirlo.
De ahí empecé a trabajar en Another Company, que fue mi trabajo formal de medio tiempo. En Another Company que es una agencia de relaciones públicas y en ese momento era una agencia indie que apenas empezada y tenía marcas como Reebok, Nike y Calvin Klein. Una chica que trabajaba en Nylon y en Another Company me recomendó y me pidieron igual un boletín de prensa.
¿Qué es lo que te inspira al escribir?
Mis inspiraciones han cambiado mucho desde que yo empecé. Hoy en día me inspira mi entorno; sobre esta sensibilidad de la vestimenta en el entorno real y toda esta parte social. Obviamente cuando veo una colección súper bonita y me recuerda a algo, a una película, quiero escribir sobre eso y lo hago. Leer a personas como Tim Blaks, Suzy Menkes y Cathy Horyn, que sean muy críticos, en especial Cathy Horyn.
¿Cómo y cuándo nace MEOW Magazine?
MEOW nació en el 2013. En mi último semestre de la carrera nos dejaron hacer un proyecto de titulación, como un proyecto final individual o en equipo, yo lo hice con otra chica, Valentina. Ya tenía todo este background. Obviamente era el auge de los blogs, pero no me sentía segura de hacer algo. Yo si quiero hacer algo, quiero que sea algo bien, que no sea algo efímero. En ese entonces ya coleccionaba revistas. Tengo una hemeroteca en mi casa, de revistas desde las mexicanas tipo Eres, Tú y Nylon. Mi papá vive en Nueva York, entonces siempre iba cada año a visitarlo y me tenía revistas de moda que yo me traía. Yo pensaba; quiero hacer una revista que hable de moda seriamente pero de una forma divertida, de una forma accesible. La gente cuando lee moda es algo muy superficial, muy de «Estuvo padre, estuvo bonita la colección», no hay realmente un análisis para todo el trabajo que conlleva. Siento que es responsabilidad como periodista dar a conocer toda esa parte, de todo el contexto. No sólo que se le ocurrió hacer una prenda con olanes y ahora es tendencia y vamos hablar de eso. Es realmente investigar. La historia de la moda me inspira muchísimo, como ha crecido junto con el arte y también te cuestionas como ahorita está influyendo: ¿Tenemos una moda realmente o no? Son todas esas cosas.
Y empezó en el 2013; lo presente, hice un dummy impreso, hice la página, compre un dominio. Ya tenía muy seguro lo que quería hacer. Hice una mini presentación y fueron amigos de medios. Ceci Palacios de Coolhunter me dijo «Oli está súper padre, creo que hacen falta estos portales, estas plataformas» y así empezó MEOW.
¿Cómo es la selección de tus colaboradores para MEOW?
Primero que nada, les debe gustar la moda, deben saber de moda y deben escribir bien. Son dos cosas; que te guste la moda y que sepas escribir, porque al principio los gustos son muy primerizos, amateurs. La mayoría de los colaboradores apenas empiezan y les interesa toda esta parte. Pero me gusta que cuando ya están en MEOW, empiezan a ver las cosas de otra forma. Les doy mucha retroalimentación. Luego hay gente que me dice que quiere escribir de moda pero también quiere hacer dirección de arte y también es fotógrafo. Eso te resta credibilidad porque dude ¿Qué sabes hacer bien? No puedes ser bueno en todo.
En el artículo «La credibilidad del periodismo de moda en México» escrito en 2014 para la revista Código, afirmas que «Actualmente el periodismo de moda en México no existe, y no sé si exista en cinco años» ¿Después de tres años, cuál es el panorama?
Ha cambiado pero no porque hayan surgido mejores propuestas sino porque ha cambiado la forma de darse a conocer, y creo que eso de alguna manera evoluciona la comunicación y el periodismo de moda.
También hay gente con la que en ese entonces, por ejemplo, Emiliano Villalba, era mi inter en la revista Código. Él sabía escribir, estudió periodismo y le gustaba la moda pero no sabía cómo juntarlo. Entonces fue una mini escuela para él, y yo le vi un buen de potencial. Ahora Emiliano es co-editor en el suplemento De Última del Universal. Creo que sí ha cambiado, no ha grandes pasos pero si poco a poco. Porque igualmente MEOW ha crecido, ha tomado una personalidad propia y también han habido cosas que ya no hacía desde un principio, por esta misión que queremos como medio.
¿Cuáles han sido los retos a los que MEOW Magazine cómo publicación independiente se ha enfrentado?
Principalmente el reto financiero, no obstáculo pero es como te decía, nadie te enseña a vender, a hacer negocios, al menos de que hayas estudiado eso. Yo no sabía cómo hacer un business plan o una proyección financiera. Ahora lo sé porque tuve que investigar, tuve que estudiar, invertir en eso. Pero esa parte que no estaba antes sí era un gran obstáculo, –cómo voy hacer para que la marca me tome en serio y me pague– porque siempre te pagan con tenis o con productos y pues ahora ya no. MEOW ya no es un hobby, es una mini empresa y es un proyecto que está yendo más allá.
¿Crees que MEOW ha contribuido a cómo se lee moda en México?
Pues espero que sí. También nuestro mercado ha cambiado. Ahora es mucho más joven. Creo que estas nuevas generaciones están exigiendo un mejor contenido en cuanto a moda. Ya no es tan fácil engañarlos con decir esto es lo que hay ponerse y esto es lo que está de moda, ahora realmente sí te cuestionan, sí te comentan cuando no están de acuerdo y nos tiran hate. Pero eso está bien porque quiere decir que los está haciendo pensar, y a lo mejor ellos en cualquier momento dicen yo voy hacer algo que no sea como MEOW y está bien.
¿Por qué crees que en México no existe este periodismo de moda, -como lo aseguras- a pesar de que en el país existen cabeceras que llevan décadas?
Estas publicaciones que ya tienen años, forman parte de conglomerados que se rigen por pautas publicitarias. Si tú abres una Harper's Bazaar o una Marie Claire, es lo mismo, no hay nada distinto. Yo creo que la única que ha hecho cosas distintas ha sido Elle México, por lo menos en su dirección de arte y contenido pero de ahí en fuera, creo que eso los limita a esos medios. Ya no es tanto por amor a la moda, es porque se tiene que vender o me corren de mi trabajo. No está mal pero siento que los referentes deben cambiar. Está bien que existan esas revistas pero también hay más cosas.
¿Cuáles son las publicaciones de moda indispensables para mantenerse actualizado?
Una publicación que me gusta mucho es Vestoj de Anja Aronowsky Cronberg, ella estudió en Central Saint Martin’s algo relacionado al diseño de moda. Fundó esta publicación anual, que es como un libro y todos los libros están bajo un tema. La moda desde un punto de vista antropológico, filosófico, social, económico y también artístico. Por ejemplo, invita a fotógrafos que no necesariamente son de moda pero que hablan de moda de alguna forma. El issue de ahorita es On Masculinities. Ella me dijo que ahorita todo el mundo está hablando del feminismo y de la feminidad pero ¿Qué hay de la masculinidad? ¿Por qué una mujer no puede ser masculina? Entonces está muy padre esos temas tan sociales que se abordan desde un punto de vida de moda. Lo padre de esa publicación es que ella tiene una serie de entrevistas con figuras de la industria muy importantes como Dries Van Noten, Azzeline Alaia, Hussein Chalayan y Tim Blanks.
Otro portal interesante es Business of Fashion, aunque sea un portal más enfocado a la industria, creo que es importante conocer esa parte. En cuanto a revistas más creativas, Love Magazine a mí encanta, siento que Katie Grand es una gran editora, es una persona visionaria. Eso es lo que hace una revista grande, que el editor, las personas que estén detrás sean visionarias y piensen más allá. Revistas como Garage Magazine y Double Magazine.
¿Y en nuestro país?
Y-Not saca artículos interesantes. La revista Fernanda –que no es una revista tal cual de moda– pero la editora de moda que está ahorita es Carolina Haaz. Ella trabajó conmigo en Código, y siempre ha percibido la moda así, como te la estoy platicando. Lo que ella está haciendo en Fernanda es súper interesante, porque a pesar de que es súper comercial, ella me dice que quiere hacer un artículo sobre la ropa sin género y que igual para una publicación como esa ni al caso, pero lo hizo e hizo un shooting. Desde tu trinchera puedes hacer cosas, no es tanto que haya una publicación tal cual que fomente esta lectura de moda. Lo que está haciendo i-D México también es súper interesante, hablar de esta cultura joven.
¿Por qué la cultura visual de las revistas mexicanas difiere a revistas como la edición italiana o francesa de Vogue o revistas como Dazed & Confused?
Yo creo que son dos factores. El número uno son las personas que tienen años ahí. Por ejemplo en Expansión el mismo coordinador de moda de Quién también es de InStyle, y a veces para Elle, o el director de arte es muy tradicionalista. Pero lo que ahora sé es que están tratando de refrescar estas revistas porque obviamente el medio impreso bye. El medio impreso tiene que transformarse en otra cosa. Ahora todo lo tenemos a la mano. Me resulta raro ver una sesión de fotos de moda que únicamente salió en el impreso y luego está en Internet, entonces ¿De qué me sirvió comprar la publicación impresa?
El otro factor es el presupuesto. Vogue Italia, British Vogue o Vogue Japan, son publicaciones con personas que aunque tengan este sentido de negocios también son visionarias visualmente. Eso es lo que debe tener un editor, y hay un presupuesto que los respalda. Aquí en México ¿Cuánto te pagan por hacer una sesión de fotos? Ocho mil pesos a un fotógrafo, eso es nada. Ya tampoco hay fotógrafos fijos en una revista, porque a las revistas les sale más barato contratar por fuera o tienen fotógrafos ya de planta que son muy tradicionalistas, que están todo el tiempo tomando las mismas fotos. También es la velocidad de la información. El ritmo actual te drena creativamente, debe ver una pausa. Justo como Raf Simons dijo en su documental, Dior & I. Él sale llorando todo el tiempo porque tiene que hacer ocho colecciones, termina Haute Couture y ya tiene que hacer Pre-Fall. Son ritmos inhumanos para una sola persona, debe ver una pausa necesaria.
¿La alta moda es una manifestación subestimada del arte?
Yo no entiendo muy bien cómo funciona la industria del arte pero subestimada no creo que este, al contrario. Por ejemplo, México es el segundo mercado más importante de lujo, el que más consume. Subestimada no está pero artísticamente en cuestión de contexto, a mí se me hace un arte lo que Chanel en Alta Costura, todo a mano, es un arte en el rubro, si hablamos de algo mucho más relacionado al arte como lo que hace Viktor & Rolf. Siempre he sabido que las marcas de lujo, sus ganancias no salen de la ropa, salen de los accesorios, el maquillaje y el perfume. Creo que para las marcas de lujo es un lujo ya seguir haciendo y produciendo esas colecciones que cuestan fortunas.
¿Existe una dominación social a través de la moda?
Sí, y sí hay un dominio de clase social sobretodo aquí en México –que es el país donde vivo– supongo que en otros países igual. Hay personas que se compran su bolso Carolina Herrera sólo por traer su bolso Carolina Herrera y lo pagan a 20 meses sin intereses pero lo traen. De alguna manera el lujo siempre ha sido sinónimo de estatus social y eso no es algo nuevo, eso es desde la aristocracia, desde que inicio la moda prácticamente. Todavía seguimos cargando con eso. Aunque yo creo que el lujo hoy sí está tomando un camino distinto. Ya es un lujo ir a tomar un café entre semana y leer un libro –aunque suene medio chairo– (risas) yo creo que esos son los nuevos lujos. También el mismo lujo está trabajando en que sea mucho más apreciado. Por ejemplo, Maison Goyard que hacen equipaje de lujo, todo a mano, te explican desde donde viene, y desde donde talan las maderas. Todo eso para mí bolsa, esta cañón.
¿Qué es la moda?
La moda es un fenómeno que surge en un espacio y tiempo determinado. Hoy en día la moda es toda la cultura, la moda es masiva, la moda es para todos. El lujo es una cosa si hablamos del mercado de lujo. Si hablamos de moda me imagino hablando de marcas que le venden a todos, Levi's, Pepe Jeans, todo Inditex, el retail de fast fashion. Yo creo que la moda es un fenómeno bastante complejo, y a la vez es subestimado.
¿El diseño de moda hace crítica social en México?
Sí hay diseñadores que lo están haciendo como Sanchez-Kane y Barragan. Justo los diseñadores del streetwear, como que todos van por el mismo caminito pero de alguna manera están hablando.
¿Qué tanto esta «crítica», es una auténtica declaración política o es sólo una intención esteticista?
Yo creo que ambas. Si eres un diseñador debes contemplar ambas cosas; tanto la estética, la técnica, lo político, eso es lo que hace un diseñador. Si tú como diseñador quieres hablar de política, si no estás de acuerdo en la sociedad pero también puedes ser un diseñador que no hable de eso.
¿Cómo fue tu experiencia en TALLER Fashion Development?
En TALLER di clases de Coolhunting y tendencias. Justo renuncie a Código porque estaba desencantada. Para mí una revista como Código, era una de las pocas revistas independientes en la que podías hablar de algo más, tanto visualmente como escrito. Ya cuando estuve ahí, el ambiente, la persona que la dirige, no concordaba con el principio de la revista. Se me hizo muy falso y me desencante. Ya era más como una empleada, no tanto una editora. Era como «Necesitamos que saques los zapatos de Ferragamo», y ya, no podía hacer nada. De ahí me fui de viaje tres meses a Europa de mochilazo. Fui a todos los museos de diseño, y llegue con muchísimas nuevas ideas. Fue en ese momento cuando Montse Caballero, la directora de TALLER, me invitó para dar el próximo semestre de Coolhunting y Tendencias. Tenía los reportes y análisis de tendencias, (los que te dan las agencias) pero lo que yo quería enseñar era que las tendencias están aquí, no tienes por qué pagarle a alguien, si tu como creativo tienes esa agudeza y sensibilidad de observar lo que sucede en tu entorno y en como esta vestida la gente, como es el comportamiento de México. Así eran más o menos mis clases. Hicimos cosas súper padres con los alumnos, a todos les abrí el panorama de lo que es moda y que no todos tienen que ser diseñadores o fotógrafos, que hay mucho campo para moda. Hasta la fecha fue muy grato. Lo tuve que dejar por cuestiones de tiempo.
De acuerdo a tu experiencia ¿Qué actitud y/o visión tenían los alumnos frente a lo que estaban estudiando?
La mayoría muy apáticos, y me extrañaba –no es cuando vas a la licenciatura y estudias la carrera– ellos iban porque pagan sus talleres. Se supone es más por convicción, porque quieres estudiar esto. A veces preguntaba ¿Qué es moda? ¿Qué diseñadores les gustan? Esperaban a que yo les diera todo y les dije que «Yo no venía aquí a enseñarles la fórmula mágica de nada, nadie funciona bajo una fórmula, yo les daré las herramientas que sé y ustedes tienen que poner de su parte». Fue cuando unos pocos empezaron a resaltar. Ya al final todos se involucraron, algunos desertaron, pero al final sí hubo chicos que sí transcendieron en lo que querían hacer desde un principio.
¿Qué características debe tener una publicación editorial de moda?
Buena calidad tanto visualmente y escrita, y un buen contexto, context is half the work, el contexto es la mitad del trabajo. Si no tienes unas buenas bases, si no sabes quién es tu mercado, cuál es tu visión, qué es lo que quieres comunicar, cuáles son tus objetivos, si no hay base, no hay una publicación original. Trabajar en el contexto. Siempre ser muy autocrítico con todo el contenido y siempre rodearte de los mejores.
¿Qué necesita el periodismo de moda para crecer y consolidarse?
Justamente hacen falta más medios. Los mismos medios que ya existen que tengan secciones donde se pueda hablar de moda de otra forma. Gente especializada pero académicamente. En México no existe una carrera o una especialización, es como si eres un doctor general pues no vas a poder operar la cabeza, como si tuvieras una especialización en neurocirugía. En periodismo también existen especializaciones, pero no existe la de moda porque está muy subestimada, llena de prejuicios malinchistas. Es responsabilidad de todos, de los que trabajan en los medios, en la industria, de los diseñadores. Y que estos tengan retroalimentación. Esta equis diseñador presentando ocho colecciones y todas están horribles pero todo mundo le aplaude porque es su amigo. Y es como dude ¿Qué estás haciendo? Esto es una copia, esto está mal hecho. En Fashion Week pasaba que la ropa se deshacía o estaba mal planchada, esas cosas le restan credibilidad a toda la industria. Tanto trabajo de ocho meses a un año para que presentes esto así.
a retroalimentación existe a partir de la crítica la cual es cero explorada en México. Hay críticos de gastronomía, críticos de cine, críticos de arte pero de moda nadie. Nosotros tramamos de dar en MEOW una crítica constructiva, nosotros no decimos «Esto estuvo horrible». La retroalimentación no quiere decir que hiciste algo malo, está bien decir la neta te la rifaste, lo aterrizaste muy bien, muy bien ejecutado, obviamente eso lo dices de amigo a amigo pero ya hablando en un medio pues es más fácil que lo escribas objetivamente. Si lees MEOW Reviews todas tienen una crítica constructiva y los diseñadores nos comparten porque no estamos tampoco siendo haters, tampoco es el punto.
¿A qué diseñadores no hay que perderles la pista en México?
Alexia Ulibarri ha alcanzado un buen nivel de diseño. Su última colección en Fashion Week sí me gustó, se veía muy fresco. Yo he seguido su trabajo desde que empezó, todo era muy amateur y ahora todo el diseño tiene un porqué, eso se nota, ella no me lo tiene que decir.
Sánchez-Kane aunque no presente aquí pero es una diseñadora mexicana. Tiene una propuesta muy interesante justo por ese aspecto político y social. Children Of Our Town es una buena marca, tienen una propuesta padre, es moda, cualquiera podría usar un suéter de Children Of Our Town, a cualquiera me refiero a cuerpo, no tienes que ser súper delgada para usar esto o tienes que medir 2 metros.
Lo que hace Trista aunque sea demasiado caro. También ese es el problema, los diseñadores viven en otra realidad. Luego quieren sacar toda su producción de una sola prenda, hay que ser realistas. Fíjate en el entorno, en la situación, hay personas que están muy alejadas de la realidad y eso se puede percibir en las revistas de moda, están viendo que estamos en crisis económica y están publicando que compremos extranjero y están publicitando fast fashion.
¿Cuál es tu opinión de los realitis shows que intentan descubrir al «Diseñador de moda»?
En México lo hacen muy espectáculo porque eso es lo que el público quiere ver y ese es el problema, que cae en el espectáculo. Eso no está bien porque te resta seriedad. Al final son diseñadores que saben coser, saben todo, tienen un background, de ahí saltan al estrellato y se vuelven unos monstros. El problema es que te dan una plataforma donde todo México te ve, y todo México te conoce pero ¿Qué haces? no hay un seguimiento. Diseñando México 32 se supone que es para dar seguimiento a los diseñadores. La propuesta es interesante pero yo no he visto nada de esos diseñadores. Es la pasarela, el sueño es la pasarela pero dude, es una parte de muchas cosas que se tienen que lograr. Muchos diseñadores lanzan sus pasarelas y confunden el éxito con la fama. Hay premios como LVMH Prize donde sí hay un jurado de personas que lleven años en la industria global de moda y de lujo, que te puedan dar realmente un feedback. Y aquí no, no hay compromiso.
¿Qué consejos les darías a los jóvenes que quieren convertirse en agentes del sistema de moda? (Escritores, editores, periodistas, estilistas)
Que nunca se conformen, que sean autocríticos, que acepten críticas de personas con experiencia y que no despeguen los pies sobre la tierra. Que te mencione una marca reconocida en Instagram, no quiere decir que seas famoso. No hay que confundir el éxito con la fama, el éxito viene cuando ves que alguien más está leyendo tu artículo, por ejemplo, eso ya es un logro.
Beatriz Bastarrica es profesora de tiempo completo en la licenciatura en Diseño de Modas del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño. Estudió Bellas Artes en la Universidad del País Vasco, posee una maestría en Teoría del Arte y un doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara. Crítica de arte y especialista en Historia Social del Vestido y la Moda, Beatriz fue la curadora e investigadora de la exposición Apariencia y Tensión. Guadalajara en el porfiriato que estuvo en exhibición hasta el 23 de abril en el Museo de la Ciudad, a propósito de la muestra, le hicimos algunas preguntas sobre la simbiosis entre la moda, la sociedad y la cultura.
¿Cómo operas en la práctica – cómo docente e investigadora – la relación entre tus estudios?
Soy profesora de Dibujo, de Estética, de Teorías contemporáneas del Arte y de Historia del Vestido y la Moda. Mis investigaciones son sobre historia social del vestido, pero siempre terminan estableciéndose, en el contexto de las mismas, relaciones con otros ámbitos de la cultura humana, como el arte. La historia del vestido y la moda surgió en parte como una herramienta para datar obras de arte, solo eso ya dice bastante sobre la conexión entre ambos ámbitos.
¿Cómo fue el proceso de tu tesis doctoral, Guadalajara 1850-1910. El vestido, la moda y la civilización, desde la selección del tema, cuánto tiempo te llevo, si existieron dificultades para la realización de la investigación?
Seleccioné el tema por mi interés personal en él, y luego lo transformé en un objeto de estudio concreto. Duró cuatro años, como casi todos los doctorados. No encontré mayores dificultades durante el proceso, más allá de las intrínsecas y clásicas de sacar adelante una investigación doctoral (esfuerzo, tiempo invertido, presión, etc.)
La exposición Apariencia y Tensión. Guadalajara en el porfiriato se basó en tu tesis doctoral ¿Cómo fue la experiencia de traducir el conocimiento y la información de un cuerpo teórico a una lógica de exhibición museal?
Muy interesante, fundamentalmente por las dos necesidades principales en las que nos basamos: la síntesis y la capacidad comunicativa. Solo dispusimos de tres salas, y la tesis tiene más de 700 páginas. Eso nos obligó a entender mi texto desde una perspectiva renovada, y nos ayudó a ser claras con nuestras intenciones de comunicación.
¿Cómo fue tu experiencia de curar los objetos para la exhibición?
Trabajar con objetos de cultura material es siempre maravilloso. Trabajar con ropa antigua y réplicas es aún mejor.
¿Podrías reconstruir el pensamiento, la ideología, cierto momento histórico o la clase social de una época a través de una pieza de indumentaria con un ejemplo?
Se podría hacer el intento, pero la reconstrucción nunca sería ni total, ni precisa, ni exacta ni “verdadera”. El saco negro usado por las empleadas domésticas, por ejemplo, funciona como metáfora visual de sus ansias de encajar en una sociedad de raíces e ínfulas europeas a la que pertenecen fundamentalmente por adopción laboral. Aparece en sus retratos fotográficos, les costaba buena parte del sueldo, y en la exposición pudimos ver uno.
¿Qué lecciones podemos aprender de la sociedad y la cultura a través de la moda?
Que el vestido y la moda no tienen nada de trivial. Los seres humanos empiezan a ser humanos cuando comienzan a producir arte y a vestirse. Aunque la ropa cumple generalmente una función práctica para proteger el cuerpo, su función simbólica, de construcción de la fachada personal de los individuos a partir de su habitus y de las disposiciones materiales que los limitan y motivan, es mucho más poderosa.
¿Por qué es importante el estudio de la moda y el vestido desde una óptica académica? ¿Y qué implica dicho estudio?
Este estudio sirve para entender las sociedades a numerosísimos niveles. Ya lo vio Francisco Zarco a mediados del siglo XIX, y sigue siendo cierto hoy. Una prenda de ropa nos habla de economía, de comercio, de estética, de psicología social, de relaciones de clase y género.
Diste un taller sobre la historia del vestido vista por la historia del arte ¿Cómo se conjuga la historia del vestido a través de la historia del arte?
Como ya dije, la historia del vestido y la moda surgió en un principio como una herramienta para datar obras de arte. Éstas, además, cuando se tratan de obras figurativas, como los retratos, son representaciones del mundo que se apoyan en representaciones previas: las vestimentarias (cómo aparece la gente vestida en su retrato) y las mentales (cómo considera una sociedad que alguien debe vestirse según su género y su clase, por ejemplo). La conexión es total.
¿Por qué decidiste tomar cómo objeto y tema de estudio la moda y el vestido?
Por todo lo que he explicado en las respuestas anteriores, que encuentro apasionante.
¿Cómo y cuándo nació tu interés por la moda?
Cuando me propusieron dar clases de Historia del Vestido y tuve que prepararlas, pues no sabía absolutamente nada de ello.
Bajo tus propios términos ¿Cómo definirías la moda?
Como una forma de construirse, impuesta desde fuera, y modificada desde la propia psique.
¿Por qué crees que opera en el imaginario social la idea de que la moda y la gente que tiene un particular interés en ella, es frívola y superficial?
Porque efectivamente hay una parte frívola y superficial en ese mundo, y porque desde hace siglos la moda se asocia con lo femenino, y la estructura heteropatriarcal en la que vivimos asocia lo femenino con lo frívolo y superficial.
¿Cuál es tu diseñador de moda favorito? ¿Y por qué?
Actuales, ninguno. Vivo muy desconectada de la moda actual. De los clásicos, Madeleine Vionnet y Paul Poiret.
La rareza puede ser definida como aquello que posee un comportamiento poco frecuente; de características poco comunes; que se extiende fuera de los márgenes de lo convencional; de las normas y las formas de lo habitual y que se releva ante nosotros con cualidades extraordinarias.
Esa es la premisa de la última campaña publicitaria de Trista: la rareza. Bajo el título de The Rare Self, las imágenes de la firma liderada por José Alfredo Silva, se nos presentan en un paraíso terrenal a las orillas de las playas de Veracruz, se nos despliegan como el paraíso soft de la moda mexicana. A través de una atmosfera desolada, la modelo de piel de porcelana y actitud templada lleva vestidos que se inscriben en un régimen atemporal de técnica artesanal.
Love (Gaspar Noé) Soundtrack - Funkadelic - Maggot Brain
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Lo único alucinante del film LOVE de Gaspar Noé es la canción de Funkadelic, Maggot Brain. La canción apareció en el álbum del mismo nombre en el año de 1971.
Con una naturalidad interpretativa de Joséphine Japy (Charlie) y Lou de Laâge (Sarah) en sus respectivos personajes, representan una peculiar amistad de adolescencia, de aquellas que dejan huella, que seducen; en el producto audiovisual de la actriz, cantante, directora y escritora francesa Mèlanie Laurent, Respire, basado en la novela de Anne-Sophie Brasme que lleva el mismo nombre. Laurent traduce al séptimo arte la asfixiante historia que narra la relación interpersonal de Charlie y Sarah. Charlie es una joven introvertida, Sarah, su nueva compañía; extrovertida, que recién ingresa a la escuela. Pronto crean vínculos potentes, cargados de dependencia emocional y coquetería. Ambas chicas sienten de manera distinta, con intensidad diversa. Llevan su sensibilidad psíquica y afectiva desde los deleites de la hermandad, la complicidad y la amistad idílica hasta que esta situación termina por degradarse, destruyéndolas. Dos fuerzas emocionales que después de las vacaciones se consumen una a la otra.
On n’est pas sérieux, quand on a dix-sept ans.
— ¡Un beau soir, foin des bocks et de la limonade,
Des cafés tapageurs aux lustres éclatants!
— On va sous les tilleuls verts de la promenade.
¡Nuit de juin! ¡Dix-sept ans! — On se laisse griser.
La sève est du champagne et vous monte à la tête…
On divague; on se sent aux lèvres un baiser
Qui palpite là, comme une petite bête…
Con diecisiete años, no puedes ser formal.
— ¡Una tarde, te asqueas de jarra y limonada,
de los cafés ruidosos con lustros deslumbrantes!
— Y te vas por los tilos verdes de la alameda.
¡Diecisiete años!, ¡Noche de junio! — Te emborrachas.
La savia es un champán que sube a tu cabeza…
Divagas; y presientes en los labios un beso
que palpita en la boca, como un animalito.