Lo sabía...
—Dio un respingo sorprendida de escuchar aquella voz que sin duda reconoció— Agente Grimshaw, ¿qué está haciendo aquí? —preguntó con una pequeña sonrisa— Sinceramente no soy del tipo de chica que requiera de un escolta, creo que puedo cuidarme bien a mí misma.
¿Ahora me hablas de usted?, vaya, eso si que es raro --dio una leve risa-- No me importa que tan bien puedas cuidarte sola, Lana, iré contigo igual --sonrió mientras se acercó a ella y la rodeó con su brazo-- ¿qué tal tu día?













