dirt enthusiast

pixel skylines
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
No title available
One Nice Bug Per Day

Kiana Khansmith

@theartofmadeline
AnasAbdin
I'd rather be in outer space 🛸
i don't do bad sauce passes

oozey mess
Today's Document
DEAR READER
h

No title available
occasionally subtle
Jules of Nature

shark vs the universe
wallacepolsom
almost home
seen from Germany
seen from United States

seen from South Korea

seen from Netherlands

seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Germany
seen from United Kingdom
seen from Germany

seen from France

seen from Poland
seen from Germany

seen from Germany
seen from United States

seen from Germany
seen from United States

seen from Türkiye
seen from Vietnam

seen from Malaysia
seen from United States
@algoquenosune
Siento como si se me derrumbara todo de repente y no puedo hacer nada al respecto más que aceptarlo y dejar que pase.
Las mujeres no queremos estar con hombres con dinero. Queremos dinero para NO ESTAR con hombres que no nos quieren.
Me siento rara.
Como si extrañara el presente.
Como si ya no estuviera aquí.
Y yo no quería tener que irme…
La vida se ve diferente desde el dolor.
Siento como si todo lo que pasa
fuera más especial.
Aunque se sienta como llevar
una quemadura gigante en el pecho
que no para de arder y doler.
Siento que aprecio más las cosas
que tengo que no me causan dolor.
Siento que me salvan un poquito.
Salgo a caminar y el mundo se ve
más lento.
Pero, como si yo me hubiera bajado
de él por un instante.
Como si buscara un abrazo
en todo lo que miro.
No estoy ignorando la realidad.
Busco refugiarme en ella.
No me recogocijo en mi dolor,
pero quiero sentirlo.
Es la única manera
en la que un día
se irá.
Sentándome en la plaza mirando como
la vida se escapa mientras estoy triste.
Queriendo volver a alcanzarla algún día.
Porque no quiero seguir abajo.
Solo observando la vida que
no estoy viviendo.
No es tan difícil irte en el momento en el que sabes lo que ya no quieres.
Punto final.
No quiero seguir deshaciéndome
para mantener este amor.
El objetivo ahora es
intentar mantener
lo que queda de mí.
Aunque ya no esté entera.
Ya agoté todos los intentos.
Todas las ideas.
Y, aunque haya más,
ya no las quiero.
Solo quiero salir de la ecuación.
Dejar de verme esclava
de este problema
que no sé resolver.
Despejamos el amor y
¿Qué queda?
Sin mi amor no hay sostén.
No hay futuro que valga.
Y ese es el punto.
La solución siempre fue el final.
Por un momento,
silencio.
El mundo se para.
Das paso al dolor.
Ya está, se acabó.
No hay más que hacer.
Me rindo.
Opto por:
izar
bandera
blanca.
Hueles a verano.
Y no hay nada que me haga
más feliz
que mi estación favorita del año.
Mi pelo sigue oliendo a ti.
No paro de olerlo.
Cierro los ojos y te veo.
Ojalá tu aroma no desapareciera nunca
de mi cuerpo.
Quisiera tener la oportunidad de oler a ti
todos los días.
No puedo evitar buscarte.
Esta noche necesité tu abrazo.
Sé que si te lo pidiera no te lo pensarías dos veces.
Tenía tantas ganas de ir corriendo hacia ti.
Pero, no, no debo.
Me consolé recordándote.
Recordando esas risas.
Los juegos tontos como niños pequeños.
Lo fácil que se vuelve la vida cuando estás a mi lado.
Nublas todo lo malo.
Solo resplandece tu luz.
Tu dulce sonrisa.
Los ojitos con los que me miras
desde la primera vez que te vi.
Siempre supe que algo iba a pasar.
Ojalá no hubiéramos dejado correr tanto el tiempo.
En verdad, el tiempo fue quien corrió detrás de nosotros
para terminar alcanzándonos.
Y nos pilló desprevenidos.
Confundidos.
Pero, ahí estábamos, haciendo lo que
hace demasiado tiempo soñábamos los dos.
Por mis venas no corre más que nitroglicerina
y tú esperas que yo me mantenga callada
por cada cosa estúpida que haces.
Porque solo así puedes querer a una mujer:
sumisa y callada.
Pero, te olvidas que mi combustible predilecto
siempre fue la rabia.
Que aunque lo intentara borrar de mi piel
aún hay partes de mí que huelen a ti.
Since the first time I saw you …
¿Cómo una puede sentirse tan bien
con uno mismo incluso con el corazón roto?
Yo ya no lloro.
Ni me apeno.
Me enrabieto.
Me inundo de rabia.
De ira profunda.
Si, quizá lloraré,
solo por liberar mis emociones.
Solo por aceptarlas y
dejarme sentir.
Pero, la rabia, esa
solo se me quita haciendo.
Actuando.
Moviéndome.
Cambiando las cosas.
La rabia es lo que nunca me dejó sola.
Era lo único que sentía en las entrañas
cuando más vacía me sentía.
Lo que me permitió no querer morirme
de la pena tan inmensa
que tenía en mi corazón.
Porque la rabia me sacó de donde estaba.
Me movió la sensación de injusticia.
De saber que no merecía todo eso.
Gracias a ella me fui incontables veces
de situaciones que sin ella
me hubieran llevado a una vida infeliz.
Gracias a esa rabia también pude salvar
a otros.
Porque nunca pude quedarme callada.
Porque no sé ver sufrir.
Ni a mí ni a otros.
La rabia me hizo tener valentía.
Me hizo poner límites.
Me hizo
APRENDER A QUERERME.
Dañé mi espíritu y el tuyo.
Que no puedo borrar
de mi memoria
los actos de tal atrocidad.
No solo eso.
Sino que no puedo entender
la gravedad de los sucesos.
Para mí no ocurrieron
y por ende, el daño
no existe de lo
que no es percibido.
Lo busqué y luego
intenté esquivarlo.
Anhelando no arrepentirme.
Y, muchas veces digo:
¿ Por qué no puedo lanzarme?
¿Por qué no puedo maniobrar
a través del odio y hacerlo?
Dejarme llevar por mi
más profundo y salvaje
instinto animal.
Acabé por saber que
ni tan solo así dejaba
de desear que fueras siempre
tú el único.
Y solo quiero que seas tú.
Por encima de mi instinto.
Por encima de mi rabia.
Encima mío, por sobretodo.
Te llamaba
No paraba de decir tu nombre
No escuchabas mi voz
Me esforcé tanto porque me escucharas
Despiértame.
Sálvame de la pesadilla.
Y te veía con los ojos entreabiertos,
pero sin poder moverme.
Mi sollozos eran mudos.
Aunque estuvieras observándome
no eras capaz de darte cuenta
de mi desesperación
por despertarme
y la angustia de mi pecho.
De no poder salir de mi propio cuerpo.
De mi propio pensamiento.
Alguien me dijo que
quién no puede despertarse
es porque no puede soportar
su realidad.
Y yo no es que no quisiera,
es que no podía.
Mi cuerpo no me dejaba.
Y aunque pronunciara tu nombre
tan alto como podía,
para ti fueron susurros.
Y aunque rogué porque me despertaras
ahí me quedé inmóvil,
temiendo caer en un coma
del cual nunca podría despertar
porque tú nunca ibas a escucharme.
Y si me preguntan cómo me siento…
En medio del mar en un Jonikal.
Así es mi vida ultimamente.